15 de juny 2015

Podemos y el trompeta de Ligia Elena



Yo no sé si ustedes conocen la historia de Ligia Elena. La cantaba Rubén Blades y explicaba la historia de una cándida niña de la alta sociedad, que se fuga con un trompetista de la vecindad. Ligia Elena renuncia a la mansión, a la fortuna de papá y vive una historia de amor con aquel músico que le ofrece acordes de cariño eterno. La canción no explica qué pasó después. Tras un año de tórrido amor, en un cuarto chiquito, aquello naufraga y el trompeta dejó de besar la espalda arqueada de la bella Elena. Ella vuelve a casa. Y papá y mamá respiran aliviados.

Lo que no sabe mamá mientras acicala su larga melena rubia es que ya nada será como antes. Ella no se casará jamás con Porfirio. Dejará de ir a las tardes de costura y no acudirá a los conciertos benéficos. No la veremos pasear en calesa y cambiará poco a poco sus largos vestidos por ropas más livianas. Lo que nunca sospecharon papá y mamá cuando recibieron a Elena en el porche de la mansión es que el trompeta había cambiado para siempre a su hija. Y ya nada sería igual. Ese es el destino de los músicos ambulantes.

Podemos es el trompeta de la política española. Y es posible que en un domingo de otoño, acabemos en el cuarto chiquito y humilde de los de Iglesias. Y aunque al principio las caricias sean dulces y los besos sinceros, pronto llegarán las primeras discusiones y se romperán los primeros platos. Podemos nació de un movimiento contra, de una explosión ciudadana de rabia y hastío. Es una constelación de protestas, que hacen buenos diagnósticos, pero no expenden recetas. Y su origen de protesta en la calle no es compatible con el despacho oval. Por eso, se multiplicarán los Monederos y un día serán más fuera que dentro. Y Podemos será Pudimos.

Volveremos a la vieja mansión de los partidos de siempre. Y allí nos recibirán con una mirada complaciente los unos y los otros. Lo que ellos no saben es que luego ya nada será igual. Y que después de un año en el cuarto humilde de los músicos de Podemos ya no habrá besamanos ni concordatos, ni desfiles ni palcos, ni qué hay de lo mío ni sé fuerte. Podemos no cambiará el país: Pero cambiará a los que cambiarán el país. 


02 de juny 2015

Jo no xiularé

Jo no xiularé cap himne. No hi crec en els himnes, ni en les banderes, ni en els símbols. No tinc cap espurna patriòtica. Ni una sola cèl·lula, ni una mitocòndria. Però com tot els símbols, els significants tenen significats diferents per a cadascú i allà on jo hi veig una música inerte (la musique qui marche au pas, cela ne me regarde pas), uns altres hi veuen la seva identitat.

El món ha creat les identitats per oposicions. Villaarriba contra Villaabajo, Nord contra Sud, Confederats contra Yankees, Delenda Cartago est. Jo sóc si tu no hi ets. Les identitats construïdes a partir del menyspreu, de la crítica, de l'odi. De la xiulada. Les nacions que es creuen el centre de l'univers. Els pobles que es reafirmen a partir de la negació de l'altre. El gos que pixa l'arbre. 

La civilització és la construcció d'identitats a partir de la identitat dels altres. Jo sóc si tu hi ets. Les identitats construïdes a partir del reconeixement, de la barreja, del respecte. De l'aplaudiment. Les nacions que se saben una nacio més entre totes les nacions, i per això, imprescindibles. Els pobles que es reafirmen a partir de l'afirmació de l'altre. L'ocell que fa el niu a l'arbre. 

La Catalunya contra Espanya és la versió local de l'Espanya contra Catalunya, els mateixos tòpics, les mateixes incompresions. Cada cultura és una manera particular de mirar el món, i el món només serà possible amb la preservació de totes les mirades. Reinvindicar les culturales locals és defensar el projecte col·lectiu de la humanitat. Defensar la teva cultura és una forma de defensar la cultura i la identitat de l'altre. 

Xiular és negar l'altre. I negar l'altre és, en certa manera, negar-te a tu mateix. Catalunya no pot ser contra ningú. En un món d'identitats múltiples, de fronteres líquides, de ciutadans mòbils, de ciutats connectades, de cultures viatgeres, els pobles no seran contra res. Les xiulades fan soroll, però un cop de vent se les emporta per sempre més. 

28 d’abril 2015

Por qué se enfadó Garitano



El argumento sería más o menos éste. Si hay diez personas en una sala y las diez personas hablan, por ejemplo, holandés y tres de ellas hablan, además, sueco, es una falta de respeto hacia el resto que empiecen una conversación en sueco. El resto no lo entienden, de manera que es como cuchichear o hablar al oído. Si el idioma es un medio de comunicación entre personas, ¿por qué no usar el medio que mejor permite comunicarse?. Hay personas que no entienden por qué se enfadó Garitano. Y éste es un post que intenta explicarlo.

Un idioma es mucho más que un sistema de comunicación entre personas. Es una laboriosa construcción cultural, que recoge una forma de entender el mundo que es el resultado de un proceso histórico lento, colectivo. Creado en la esquina de una plaza, en el camino en el mercado, en el calor de la hoguera, en un adiós para siempre. Empecemos por eso: Un idioma es un artefacto cultural, como una muralla, como una catedral, como el casco antiguo de la ciudad. Las callejuelas de los arrabales son incómodas, intransitables, a veces oscuras y los adoquines no son amables con las ruedas de los coches. Podríamos, sí, derribar el barrio viejo y construir avenidas amplias y luminosas, como propuso Le Courbusier en París. Porque al final, las ciudades son solo eso, lugares donde vivir. O tal vez las ciudades son algo más, son depósitos de memorias, que debemos ceder a los que vendrán. Tal vez las lenguas son algo más que una forma de transmitir un mensaje frío; tal vez, las lenguas son depósitos de memorias. Y el euskera es una de las pocas lenguas europeas que no procede del tronco indoeuropeo, un precioso fósil viviente. Un dodo superviviente. 

Volvamos a la rueda de prensa. Hay un periodista vasco que pregunta en euskera a un entrenador vasco sobre el partido de un equipo vasco, para publicarlo en un periódico vasco. Es verdad. La mayor parte de los periodistas no entienden nada y se sienten como si hubiera un cuchicheo, una conversación al oído entre unos pocos. Porque para ellos, el idioma solo es una forma de comunicarse. Y si todo el mundo entiende el español, ¿por qué no hablar solo en español?. Pero si los idiomas fuesen también artefactos culturales, entonces el uso de un idioma no sería visto como una ofensa, sino como una interpretación, una performance, un gesto que ayuda a la pervivencia de un patrimonio colectivo. El euskera no es tan solo el idioma de algunos vascos. Es un patrimonio inmaterial de la humanidad, una pieza cultural del mosaico europeo. Cada vez que se habla euskera, se interpreta un fragmento de sinfonía, se restaura un pedazo de muralla, se recita un verso de tradición oral. 

No siempre unos pocos deben hacer lo que hace la mayoría. Si todos nos comportásemos siempre como se comporta la mayoría, perderíamos el valor de la diversidad. Cuanta mayor sea la diversidad cultural de una ciudad, de un país, de un continente, más recursos tendrá para crear nuevas versiones, para adaptarse a los cambios, para imaginar nuevas utopías. De la misma forma que la biodiversidad es un antídoto contra las adversidades futuras, la sociodiversidad nos permite ser más flexibles, disponer de más herramientas, más formas de entender el mundo. Si no permitimos que se hable una lengua que no entendemos, y exigimos que nos hablen en aquella que sí comprendemos, estamos arrinconando una cosmología, la estamos encerrando. Y en cierta manera, la estamos despreciando.

Somos lo que nos ha precedido, los que pusieron el nombre a la rosa, los que se inventaron los adjetivos que escribimos en nuestro primer poema de amor, los que imaginaron el verbo que recogía el dolor en la muerte del padre, los que nominaron la melancolía. Si silenciamos el euskera del entrenador del Eibar, silenciamos su pasado, su identidad y su memoria. Por eso se enfadó Garitano.

19 d’abril 2015

León come gamba



Sé que el estilo Risto Mejide ha creado escuela. Te sientas en tu silla, con tu suficiencia y tus gafas oscuras, y ejerces de juez y verdugo, de fiscal y abogado. Seis frases ensayadas. Una ceja arqueada. Y una sonora bofetada, vejatoria claro, al infeliz que soñó con ser cantante. Es el modelo Chicote. El cocinero que entra en el restaurante maldito y llena el local de post-its de desprecio. Y es el episodio 'León come gamba', en el que un aspirante a cocinero sin talento se llevó un saco de improperios gratuitos. Siempre me pregunté por qué en Master Chef han adoptado esa especie de estética militar, la del teniente gritando al recluta patoso. Del 'señor, sí, señor' al 'sí, chef'.

Llevo muchos años como profesor. Y eso quiere decir que he tenido que juzgar miles de exámenes y otros tantos trabajos. Ensayos, propuestas, artículos, diseños,... Algunas piezas brillantes que me han quitado el hipo. Muchos documentos convencionales, sin alma, sin luz. Y una montaña de escritos deplorables. Recuerdo alguno que casi me hace llorar. Y uno en el que pensé que no era posible hacerlo peor, que había alcanzado el cero absoluto, el kelvin académico. Y sí, puedo seguir el llibro de estilo de Masterchef, subirme a un pedestal de dos metros e insultar con prepotencia al estudiante inútil. Pero no lo voy a hacer.

Con los años he descubierto que todos tenemos talentos. Sí, hay virtuosos y genios, pero la mayoría de los mortales somos malos en muchas cosas y razonablemente buenos en otras. El oficio del profesor (y el de cualquier evaluador) debería ser potenciar aquello en lo que destacamos, más que poner el dedo en el ojo de lo que hacemos peor. Enseñar las sombras no tiene mérito; no requiere ninguna habilidad especial. Pero descubrir la luz interior que nos ilumina es mucho más complicado. Hemos creado un sistema obsesionado por repetir a la gente sus errores y sus limitaciones, en vez de valorar sus aptitudes.

No es solo eso. Las personas necesitamos sentir que alguien confía en nosotros. Este estúpido concurso de competición y violencia que llamamos sociedad se esfuerza por hacer sentir a todo el mundo como un gusano. Y si mucha gente te llama gusano cada día, tienes tendencia a pensar que lo eres. Yo he constatado en mi trabajo la capacidad transformadora de una palabra de apoyo, de unas dosis (sinceras, reales, no impostadas) de confianza. No es autoayuda facilona ni una frase coelhista. Es un principio nuclear de nuestra propia condición de humanos: La crítica nos destruye y la confianza nos refuerza, de manera que usemos de forma muy responsables la una y la otra.

Decirle a alguien lo malo que es no tiene mérito. Ayudarle a ser mejor, aunque solo sea un poco mejor, aunque al final sea infinitésimanente mejor, es un oficio. Evaluar es solo el primer paso para mejorar: Luego viene enseñar a hacerlo mejor, y eso solo lo consiguen quienes realmente tienen talento. Hay gente que es capaz de enseñarte a bailar, aunque te muevas como un pulpo con convulsiones; o que logra que hables un idioma, aunque en el primer mes no sabías pronunciar ni el nombre de la profesora. Si alguien sabe cero, consigue que llegue a uno. Ése es tu oficio. Gritarle con un altavoz que es un cero solo sirve para alimentar tu ego (si tu ego es retorcido) y destrozar el tuyo.

Ahora que cotiza a la alza en la bolsa del postureo la crítica descarnada, dejadme reivindicar el otro modelo. Escuchar. Comprender. Abrir. Iluminar. Acompañar. Reforzar. Quitarse las gafas, bajar de la tarima, sonreir y volver a empezar. León come gamba.

05 de març 2015

Turisme 1S



El turisme sempre és un fet social; fins i tot quan viatgem sols ens relacionem amb nosaltres mateixos. 

La indústria turística està organitzada per a resoldre la connexió entre objectes i subjectes. Els subjectes (turistes) es relacionen amb els objectes del lloc (monuments, empreses, productes...). I tota la lògica de l'enginyeria turística intenta resoldre la relació entre subjectes i objectes. De les oficines de turisme a la senyalització, de les apps als prescriptors o les guies, el turisme ha estat un intent d'apropar aquests elements locals a la mirada curiosa dels visitants.

El turisme que ve serà sobretot una connexió entre subjectes. La nova enginyeria turística s'ha d'ocupar de relacionar primer els turistes amb els residents, segon els turistes entre ells i tercer els turistes amb els ciutadans mòbils. Connectar persones, afavorir interaccions, crear entorns que facilitin l'intercanvi d'experiències, de mirades, de relats. Reconvertir el turisme en un fet social, en el que es creen aquells instants màgics de contacte entre dos universos personals allunyats. 

La gran aventura del turisme que ve és re-construir el Turisme 1S, el turisme social. 

02 de març 2015

Com sobreviure al World Mobile Congress



Durant una setmana, Barcelona és la capital del mòbil, el centre de l'univers dels smartphones. I per un moment, al país ja no es parla de processos, de futbol, de pujols o de messis. Durant una setmana, als vermuts, als sopars d'empresa, als esmorzars en família i fins i tot a les discussions del WhatsApp es parla de mòbils. Podria passar que vostè tingui problemes per a programar la televisió i per a desactivar les invitacions al Candy Crash i senti que durant una setmana no té absolutament res a dir. No pateixi, es pot sobreviure al WMC amb només 20 frases. El 89% dels articles de diari, de les anàlisis professionals i de les converses experts es limiten a aquestes sentències. Digui-les amb seguretat i amb mirada intel·ligent i passarà per un Zuckerberg qualsevol. 


29 de gener 2015

Sistema dual



Uno de los efectos indirectos más nocivos de la crisis es la creación de un sistema dual. En este sistema, existe un grupo (que llamaremos arriba) que se caracteriza por una escasa capacidad de innovación, por la ausencia de estímulos y por unas condiciones económicas y profesionales muy estables. Por contra, un segundo grupo (que llamaremos abajo) tiene un enorme potencial creativo y capacidad de transformación, pero unas condiciones económicas y profesionales muy negativas. En este sistema, los de arriba apenas generan los cambios radicales que precisa el contexto y los de abajo no tienen la oportunidad de saltar al estadio superior. Veamos con un poco más detalle esta situación en un ámbito que conozco: La Universidad. Presiento, de todas formas, que es extrapolable a muchos otros contextos.

Arriba

El sistema universitario fue creado con unas barreras de entrada relativamente altas y unas barreras de salida enormes. Entrar en la Universidad era muy difícil, aunque una vez que lo conseguías, era casi imposible salir. Esta seguridad es un estímulo para el proceso de entrada, que se dota de barreras altas (notas, tesis, artículos, proyectos...) que permiten atraer el talento. Es verdad que en la Universidad española existe además un componente muy negativo de proximidad, es decir, que con frecuencia las plazas eran conseguidas no exactamente por los mejores sino por los más conocidos por los que convocan las plazas. Pero éste no es el gran problema. 

El problema llega una vez que los universitarios superan las barreras y alcanzan el estatus de 'arriba'. A partir de ese momento, sus condiciones se hacen estables. El sistema no expulsa las malas prácticas y apenas premia el esfuerzo. Los arriba no tienen más incentivos que su propia ilusión o las motivaciones personales. Y aunque unos innovan, muchos otros no lo hacen, porque no existen estímulos y, mucho más importante, no hay mecanismos que corrijan los errores. Las malas prácticas docentes o la ausencia de investigación generan cero respuesta. 

Hay un segundo problema: El sistema envejece porque envejecen sus miembros. Y este proceso históricamente se superaba con la introducción de nuevos elementos. Los nuevos, a los que se les había exigido unas barreras de entrada mucho más duras que los anteriores, entraban 'arriba' e introducían mecanismos de innovación y de mejora. En esencia, la Universidad se ha movido por la motivación personal de unos cuantos y por la capacidad de mejora de las entradas nuevas.

Abajo

Un día, el sistema decidió que ya no había más entradas. La Universidad no contrata y apenas lo hará en los próximos años. Probablemente, durante la próxima década, las entradas serán muy puntuales y en unas condiciones que no tienen nada que ver con las de arriba. Este bloqueo ha creado un colectivo creciente, que es abajo. Los de abajo dedican muchas horas, aportan innovación y ofrecen una visión del mundo renovada, como ha ocurrido siempre con los nuevas cohortes generacionales. Pero esta vez hay una enorme diferencia.

La Universidad no puede contratar y empieza a generar mecanismos de precariedad crecientes. Becarios, contratos de servicio, altas de autonómo, participación en proyectos... Remuneraciones ínfimas, condiciones muy duras, inestabilidad absoluta. Se empieza a crear un colectivo que a veces supera con creces los 30, que lleva muchos años intentando superar los obstáculos, con pocas esperanzas de alcanzar una estabilidad. Su objetivo es superar los próximos tres meses. Esperar a que llegue aquel ingreso que tarda tanto en llegar. Rezar para que aquella convocatoria sea aprobada y pueda participar en el proyecto que él mismo ha presentado. Abajo se ha creado un proceso de precariedad que permite una cierta innovación en el sistema. Mucha menos y mucho más frágil.

Contexto

Pongamos que este sistema dual tiene lugar al mismo tiempo en que el contexto cambia. Una nueva etapa social, económica y política que exige reiventar las ciudades, la familia, los taxis, la política y, claro, la Universidad. Ya no podemos enseñar como antes. Hay que introducir reformas radicales en la práctica docente, casi una revolución a lo Copérnico. Tampoco podemos investigar como lo hemos hecho. Y debemos introducir el trabajo en red, aplicar el open data, conectar con la realidad económica que nos rodea y aprender a ser mucho más útiles. Hay que crear una nova versión de la Universidad.

Volvamos al sistema dual. Los de arriba están (estamos) entrenados para una práctica que ha envejecido. No existen estímulos para realizar grandes cambios: No hay voces alarma internas. Los de arriba deciden (decidimos) quién gobierna la Universidad y qué medidas se toman. Los cambios no llegan desde arriba. En cierta manera, es lógico: Los profesores saben hacer muy bien aquello para lo que fueron contratados, que es dar las clases de una determinada manera e investigar también de un modo concreto. Fueron los mejores (o dejémoslo en muy buenos) para aquello que en su momento se consideró nuclear. Pero la Universidad no se cambiará por los de arriba. 

Los de abajo son mucho más sensibles al cambio. Primero porque provienen de un contexto generacional que da valor a algunos de los cambios radicales que precisa la Universidad. Y segundo, porque la precariedad les ha dado paradójicamente mucha más capacidad de adaptación, un oído más agudo y una conexión mucho más directa con la realidad. Pero los de abajo no van a subir arriba. Y es probable que los mejores se vayan pronto. Algunos a universidades de países nuevos que captarán el talento que perdemos. Muchos otros a ámbitos profesionales que nada tienen que ver con la Universidad. En el momento en que la Universidad precisa de un mayor proceso de transformación, apenas existirán ideas de cambio. Ni personas que lo hagan posible.

Propuesta

No es solo la Universidad. Presiento que el sistema público y también muchas grandes empresas funcionan con sistemas duales. Solo veo una forma de corregir este problema, que es cambiar las reglas del juego. Los de arriba tienen (tenemos) que bajar peldaños para que los de abajo puedan subir al menos un poco. Hay que introducir criterios de estímulos al cambio, criterios radicales que induzcan a la mejora constante porque existe una determinada recompensa. Pero mucho más importante que eso: Hay que introducir criterios de control que penalicen las malas prácticas. El sistema debe rebajar las barreras de salida. Debe ser posible que haya salidas. Lógicamente, hay que desfuncionarizar el sistema.

Y debemos crear un sistema mucho más justo con los de abajo. Hay que denunciar la precariedad indecente de una generación que malvive con las migajas que caen desde arriba. No hay salida sino ejercemos sistemas de corrección que permitan que el talento nuevo se incorpore masivamente en el sistema y lo empuje hacia el cambio urgente que precisa. Hay que cambiar los indicadores, la gobernanza, los estímulos, el reparto de recursos (tanto como incrementar los recursos). Hay que romper el tapón que impide conectar arriba y abajo. 

Epílogo

Soy universitario, soy funcionario y vivo arriba. Describo una realidad de la que soy cómplice. Pero como todas las descripciones, es un boceto sin apenas matices. No todas las universidades son iguales, no todos los espacios de las universidades son iguales, ni todos los universitarios tienen el mismo comportamiento. Cada día, hay universidades que mejoran e innovan, hay centros que se acercan a la excelencia y hay profesores o administrativos que se dejan la vida. Y hay buenas ideas que intentan forzar un cambio. El sistema dual es una descripción genérica, un punto abstracta, una media aritmética con una desviación alta. No se trata de esta o esa universidad. Ni siquiera se trata de la Universidad. El sistema dual es la descripción de una sociedad diseñada para no responder al cambio que ya es urgente. 

21 de gener 2015

Infelices índices

Un estudio universitario sugiere que el índice que mide la felicidad ideado por Cliff Ardall podría ser el índice más inútil de todos los índices. El índice de felicidad de Ardall permite estimar que el tercer lunes de enero de cada año es el día más triste del año o blue monday. La formulación de Ardall, de la Universidad de Cardiff, es la siguiente.

Un estudio podría poner en cuestión este índice. Podría incluso darse el caso que el blue monday no fuese triste, aunque sí sería lunes. El estudio permite medir el grado de inutilidad de un índice, a partir del III, índice de inutilidad de un índice, o Triple I. Los criterios que tiene en cuenta este indicador diseñado en un centro universitario son los siguientes.

La aplicación del índice III al índice de felicidad de Ardall arroja resultados negativos, lo que según el autor no debe ser interpretado como una inutilidad negativa (que sería, por tanto utilidad), sino como una inutilidad extrema. El valor se aproxima al cero absoluto, que también se denomina solemne tontería. El autor del estudio aspira a que su propio índice acabe desplazando al índice de felicidad en el valor más bajo, esto es que el III fuese el valor mínimo del III. 

20 de gener 2015

¿Cómo aprovechar tu presencia en FITUR?


30 de desembre 2014

Diez tendencias turísticas para el 2015

  
Si la vida es lo que pasa mientras piensas qué es la vida, el turismo es lo que ocurre mientras haces predicciones sobre el futuro del turismo. Pero ya conocen mi debilidad por el futurismo y no puedo evitar la tentación de proponer algunas tendencias para el año que viene.

1. Del BRIC al BIC 

Los cuatro grandes tractores de la nueva economía (Brasil, Rusia, India y China) han aparecido en los últimos años en la lista de los mercados de origen més cotizados. Brasil se tambalea, pero empuja el crecimiento de los turistas desde Sudamérica; India solo tiene influencia en los mercados más cercanos. De momento, el valor más sólido de los cuatro es China, que ya lidera el gasto turístico mundial. Sin embargo, 2014 ha sido el año del desplome del mercado ruso, castigado por la caída del rublo. Con la reactivación de la Guerra Fría, Rusia se cae del grupo y la apuesta de futuro se queda en los dos gigantes asiáticos y en Brasil. 

2. Asia

Asia ha sido el motor del turismo en los últimos años: en 2013 creció un 7% y en 2014 se esperan números muy similares. Un síntoma: Según Google, el país turístico más buscado ha sido Thailandia. El crecimiento del mercado continental y la creciente hegemonía de las compañías asiáticas explica que poco a poco aumente su cuota de mercado. Uno de los principales motores de este proceso son las grandes metrópolis asiáticas, como Singapur, Kuala Lumpur, Macao, Hong Kong o Bangkok. Dubai, Doha y Abu Dhabi sufren por la inestabilidad de la región. El Country Brand Index de Bloom sitúa a nueve asiáticos entre los 20 primeros.

3. Apartamentos

2015 será el año de la consolidación de la oferta no hotelera en los destinos urbanos y el inicio de la conquista en los destinos litorales no europeos. Sin duda, uno de los factores de cambio es el crecimiento exponencial de los sistemas P2P, liderados por airbnb. No es el único: Roomorama, 9flats, Windu, HouseTrip y varias decenas más han revolucionado el universo del alojamiento. Como en la música o en la prensa, no creo que el proceso se frene con normas. No es solo una cuestión de precio: Los apartamentos permiten una nueva forma de vivir la experiencia turística, más cercana a la vida local. La alianza entre RoomMate y los apartamentos de su entorno abre una vía de colaboración a explorar.

4.  Destinos saludables

El turismo hospitalario matendrá su progresivo crecimiento (más lento de lo que algunos intuían). Pero la gran revolución en la salud se ha producido en los hábitos: Más que hospitales o curas, los nuevos turistas adoptan patrones saludables. Iphone ha llenado su espacio de apps de salud y propone la monitorización de registros sobre el corazón, la dieta o los pasos diarios. La salud se situará en el centro de la demanda de los turistas y eso afectará los productos, los menús, los programas o los medios de transporte. No pierdan la pista al proyecto de bosques terapéuticos de la Costa Brava, uno de los más innovadores que he conocido en los últimos años.

5. "Wearables"

Mientras esperamos los efectos del Internet de las cosas y la irrupción de las NFC para más adelante, 2015 será el año de las "wearables", las pulseras, los relojes y los gadgets diversos que cuestionan la hegemonía del móvil. Además de las aplicaciones que permitirán abrir la puerta de la habitación del hotel o la entrada del museo, este registro constante de información será un filón para el big data y la huella digital de los turistas. Veremos dispositivos para las maletas, nuevas experiencias en los museos, aplicaciones en la ropa y la irrupción definitiva de las gafas de RA en el sector.

6. Responsablemente

Control de las emisiones, reducción de la contaminación, reparto de la riqueza, kilómetro cero... El turismo responsable se ha hecho un hueco en los criterios de decisión. Un tercio de los turistas británicos tienen en cuenta la RSC de las empresas cuando realizan su reserva. En el último WTM, el 60% de las empresas consideraron que el turismo responsable crecerá en los próximos tres años. Ante la escasa reputación de los label de calidad (McDonald's luce la Q de calidad turística), las redes sociales pueden ejercer de eficientes auditores.

7. Más que imágenes que nunca

Instagram ya ha desbancado a twitter en número de usuarios. Flickr y Pinterest continúan ahí y Vine empieza a asomar. Éste será el año de la GoPro y, para bolsillos más pudientes, de los drones. Selfies, vídeos bajo el agua, imágenes aéreas y cientos de miles de horas de bosques a vista de cráneo. Será la mayor producción de imágenes turísticas de la historia. 

8.  Bicicleta

2015 será el año de la revolución de las dos ruedas. En primer lugar, porque este medio se ha aposentado en la estrategia de movilidad de muchas ciudades, de Sydney a a Copenhage, de Bogotá a Seatle. Segundo, porque las ciclovías se han multiplicado por todas las geografías. Europa se ha tomado en serio el proyecto de EuroVelo, una densa red de vías cicistas continentales. Pero sobre todo porque correr e ir en bicicleta son los nuevos hábitos de las clases medias, las clases turísticas. Los nuevos modelos de bicicletas eléctricas abren un escenario casi inédito.

9. P2P

Airbnb es solo el principio. El P2P (economía colaborativa lo llaman algunos) penetra en todas las rendijas de la cadena de producción turística. Del transporte (Uber, ya saben) al intercambio de casas (HomeExchange), del couchsurfing a los restaurantes pop-up (EatWith), de guías (Vayable) a nuevas experiencias (Trip4Real). El P2P es un juego de luces y sombras, de problemas y soluciones. Acercan prestadores y turistas, pero facilitan la creación de grandes oligopolios. Mejoran la difusión de los beneficios turísticos, pero crean grandes holdings que cotizan en paraísos fiscales. 2015 será el boom definitivo del P2P y eso lo cambiará (casi) todo. 

10. Comer (y beber)
 
En año sin Juegos ni Mundial, el evento del año es la Expo de Milán... dedicada a la alimentación. No hay plan de destino que no sitúe a la gastronomía en el centro de su estrategia, de Perú a Sudáfrica, de Dinamarca a Vietnam. Se estima que en los últimos tres años viajaron unos 27 millones de americanos por motivos gastronómicos. Aunque el TastingSpain no acaba de funcionar, España es percibida como el destino líder europeo en turismo gastronómico. El enoturismo también crecerá, aunque no hay enoturistas para tantos enoturismos. Al menos, de momento.

En resumen, la alianza entre el crecimiento (leve) de la economía, el precio del petróleo y el auge de nuevos mercados dibujan un 2015 de récord. Pero será también el año de la eclosión de nuevos destinos. El resultado de la ecuación es que precisamos de más creatividad, más formación y más innovación. Y sí, el turismo cubano vivirá un buen año.