12 desembre 2014

Mis 10 webs turísticos locales preferidos

Las oficinas de turismo mejoran día a día. Más funcionales, más arriesgadas, más tecnológicas, más amables, más cálidas. Viajar por España es constatar que la gestión pública del turismo va a mejor. Al mismo tiempo, cambian los portales locales. Los webs turísticos empiezan a tener sentido, orden, propuestas, funcionalidad y, lo más importante, transmiten las ganas de visitar las ciudades. 

Éstos son mis 10 webs locales preferidos de España. Otro día os muestro los que me gustan del mundo mundial y los mejores webs provinciales. Y si tuviera valor, haría la anti-lista, los peores webs locales del país, pero me ahorro el sofoco. Os dejo con mi propuesta. ¿Cuáles son vuestros preferidos?.

San Sebastián



Una página agradable, muy dinámica. Ofrece productos turísticos muy atractivos, y es terriblemente sencillo contratarlos. Además, una simpática operadora virtual nos ayuda si nos perdemos. El catálogo de actividades es también muy estimulante. Oficinas que no solo ofrecen información, sino también experiencias y productos. Y han conseguido lo que parecía imposible: Una agenda actualizada y interesante. La página de alojamientos y comida es práctica, aunque siguen la línea equivocada de la neutralidad. ¿Qué tal un enlace a los comentarios de los turistas sobre estos alojamientos?. Puestos a buscar pegas, solo tienen cuatro idiomas y el azul cielo es cansino.

Gijón



Gijón lleva mucho tiempo haciendo las cosas francamente bien. Su portal es limpio y organizado, como la propia ciudad. De hecho, lo que más me gusta del web es su simplicidad y su esfuerzo por explicar solo lo que es relevante. Cada página ahorra las palabras para presentar la información justa, sin excesos. Vende servicios, tarjetas (hasta tres cards) y permite el alquiler de habitaciones vía booking. Me encanta el catálogo de apps. Permite acceder en seis idiomas (incluso en asturianu), aunque no todos están disponibles. Una divertida trampa.

Tarragona



En Tarragona hacen las fotografías turísticas más bonitas del país. Y en su portal las enseñan como si fuera un cinemascope, además llena de romanos, como un peplum turístico. Se dirigen no solo a los turistas de ocio, sino también al turismo profesional, con un buen Convention Bureau. Permiten además el acceso a profesionales y prensa (eso sí, previa contraseña). La información está bien organizada y piensa en usuarios diversos, desde familias a amantes de la cultura. Ofrece seis idiomas, incluso ruso con acento de San Petesburgo. La gestión de las redes sociales (ojo, once) es probablemente la mejor del país.


Toledo



Una página bonita, elegante y simplificada, que permite acceder de manera muy ordenada a la información. Fantásticas imágenes, los textos deberían revisarse y evitar esa hipérbole permanente. Claro, que con un eslogan "Toledo es impresionante", tampoco podemos esperar modestia. La orientación al turista está organizada en fichas diversas y accesibles; por contra, la parte de turismo profesional es deprimente. Creo que destacan poco el excelente Time Capsule. Buena gestión del vídeo, tienen uno de los mejores facebook del país.

Salamanca



Empiezo diciendo que el web de Salamanca es terriblemente feo. La arquitectura de la página es antigua y el diseño es bastante malo. Por suerte, los textos y la propuesta narrativa del web compensa el desaguisado estético. Qué buena idea ese "Fondo de armario" y qué bonitas son las claves de la ciudad. La página también es práctica. Es una buena idea organizar la información en la oficina virtual. Presenta productos adaptados para segmentos diferentes. O sea, la página gana en lo que pierden la mayoría, que es en la parte textual; y eso es lógico en una ciudad como Salamanca. La página está en varios idiomas, como el chino, aunque fallan muchos enlaces. Las redes sociales necesitan mejorar: El twitter tiene 92 seguidores y la imagen del huevo.

Bilbao



Es una de las pocas páginas que organizan la información con el blogroll arriba y abajo, con un portal que te permite subir y bajar entre contenidos. Todo ello aderezado con una buena selección de imágenes. Por contra, los menús superiores son extremadamente feos. De la página, destaco la opción de "Mi Bilbao", un cuaderno de viaje que te permite acumular la información personalizada sobre la ciudad, aunque debería mejorar la navegabilidad. Bien las rutas interactivas. El apartado de prensa es genial. En contraste, el Convention Bureau es un desastre, como la mayoría del país debo decir.


Olot



En Olot hay una interesante concentración de diseño y buen gusto. La página principal es muy limpia, con imágenes impactantes que lo ocupan casi todo, aunque deberían reducir la velocidad del carrusel. Usan una tipografía potente. El eslogan es convencional: ¿Cuántos 100% debe haber en el país?. Pero funciona como organizador de la información: 100% cultural, 100% deportiva... Olot ha entendido que las oficinas no solo venden destinos turísticos, sino también productos gastronómicos u oferta comercial. La estrategia MICE en torno al programa "Reuniones entre volcanes" es simplemente genial.

Granada



El web de Granada tiene buenas imágenes, que ocupan creo que poco espacio y demasiada información en la página principal. Más yahoo que google, para que nos entendamos. De Granada, destaco su buen planificador de viaje, que permte crear una ruta fácilmente. Como se lo creen, es lo primero que vemos. El catálogo de propuestas turísticas incluye desde LGTB a erasmus. Te venden la tarjeta hasta en la página de WC y avisan al incauto turista que no es llegar y besar la Alhambra. Muchos idiomas y un twitter con 22.000 seguidores. ¿Cuántos turistas se van a leer el plan de turismo que enlazan por todas partes?. ¿Antes de comprar un coche nos leemos el plan estratégico de la empresa?.

Las Palmas



Llenan la página de imágenes muy bonitas, que se mueven demasiado rápido. Una página simple, elegante y bien organizada. Me gusta mucho la cronocultura, una forma de agenda muy inteligente. Lo mejor es el apartado de alojamientos, donde se atreven con los apartamentos, aunque los disfrazan de "casas singulares". Ninguna otra ciudad ha entrado en este jardín, pero haberlos haylos. A partir de aquí, empiezan los problemas: Solo dos idiomas, apartados en pdf y listados sin una imagen ni un triste enlace. 




Barcelona es una ciudad con tantas cosas que ofrecer que no caben en un web. Su propuesta de "100 razones para visitar BCN" es una buena fórmula para resolver el sudoku. Lo que mejor hacer el web es vender cosas, desde excursiones a tarjetas o souvenirs. Lo que peor hace es ampliar la información, porque saltas de una página amplia y diáfana a espacios aburridos con manguitos y manchas de café con leche. El Convention Bureau, por ejemplo, no está a la altura de una de las ciudades líderes del mundo en MICE. Tienen un buscador en el que es imposible encontrar nada. Sería más útil un "encontrador". Muchos idiomas, algunos curiosos como el checo.

10 desembre 2014

Rafel



Ja ho sé, Rafel. Viure és morir a poc a poc. I morir-se forma part de l'enigma de la vida. Però em costa assumir la teva absència, tan sobtada, tan cruel. 

Et recordo com un geògraf que s'estima la geografia. Que mira les ciutats, les places, els boscos, els arbres, amb aquells ulls murris que veuen els mecanismes invisibles que lliguen les coses. Et recordo geògraf militant. Que reivindica la necessitat de l'espai, del lloc, del paisatge en la ciència moderna. Que gaudeix de la beta del model gravetat, però també de la simplicitat de la filera d'arbres que acompanya el riu. 

Et recordo com un defensor de la cosa pública. Que treballa a l'administració, perquè sap que aquest és l'espai de les causes comunes, de l'interès col·lectiu. Et recordo polític compromès. Que fa la política petita, la que es preocupa dels problemes petits, aquella nanopolítica dels detalls, del matís, dels fets que canvien els fets. Et recordo preocupat pels altres. Que sap llegir els efectes secundaris de la indiferència.

Et recordo com un gestor eficient. Que assisteix a les reunions, que es llegeix els documents, que transita per la formalitat delicada del saber fer. Que fa allò que jo no sé fer. Et recordo degà il·lusionat. Que sap que les humanitats són el vèrtex d'aquest enginy desgastat que és la Universitat. Que vol canviar les coses. Però vol mantenir allò que és essencial. Que és prudent, en el sentit més amable de la prudència.

Et recordo com un home bo. Amb aquell somriure a mig camí entre la felicitat i la melanconia. Amb aquell uniforme vintage. Amb aquelles celles sempre aixecades, cap amunt com si haguessin passat una mala nit i s'acabessin de llevar. Et recordo amb aquella llum serena dels qui troben sentit a l'absurd de l'existència. Que ha après les veritats que no s'ensenyen. Un home bo, un punt callat, un xic discret, que escolta, que mira. 

Et recordo ara, Rafel. Tu ja m'entens.  

26 novembre 2014

¿Estudiar turismo es una buena opción?

La noticia de El País no puede ser más explícita: Turismo y Forestales son las carreras con peores salidas. La noticia se basa en el mapa de empleabilidad que realiza desde hace tiempo el Ministerio de Educación y complementa el estudio anual que lleva a cabo la Fundación Conocimiento y Desarrollo. Intentaré demostrar que, a pesar del titular de El País, estudiar turismo es una buena oportunidad profesional.

Universitarios camareros

La conclusión básica del estudio es que un tercio de los universitarios trabaja en actividades laborales que no se corresponden con su titulación. Rápidamente nos viene a la cabeza el libro de Benja Serra, Sobradamente preparado para limpiar váteres en Londres. La situación de Benja ha cambiado mucho y eso anticipa un tema al que me referiré más adelante: Las condiciones cambiantes del mercado laboral.

España es un país sobrecualificado porque tiene un número muy elevado de titulados universitarios, muy por encima de la media europea. Y tiene un nivel de paro juvenil altísimo. Los dos factores están conectados: Como hay mucho paro juvenil, es decir, como a los jóvenes les cuesta mucho encontrar una salida profesional, optan por continuar sus estudios para utilizar el tiempo de no trabajo en tiempo de formación. Lo cual no solo es lógico, sino que además es una buena noticia.

El resultado de esta dinámica es que el mercado laboral no puede engullir (de momento) este capital humano. Hay más personas altamente cualificadas que demandas de trabajos cualificados y, por lo tanto, una parte de los licenciados (e incluso doctorados) se ocupan en trabajos que están por debajo de su nivel de formación. Y aquí hay una constatación: El paro decrece con la formación. Estar muy formado garantiza trabajar, aunque no garantiza trabajar en un nivel profesional adecuado a tu formación.

¿Estudias o trabajas?

El informe del Ministerio de Educación y Ciencia analiza las afiliaciones a la Seguridad Social y el grado de cualificación profesional de casi 200.000 estudiantes matriculados en el curso 2009 - 2010. El 2009 no se había aplicado el EEES y estaba vigente el diplomado en turismo, cuando actualmente se ofrece el Grado. Este problema es recurrente: Cuando los licenciados salen al mercado, los estudios que han recibido ya han cambiado, de manera que los nuevos estudiantes solo pueden utilizar parcialmente la información sobre empleabilidad. Saben cómo les ha ido a los que se formaron con unos estudios que ahora no son.

En el caso del turismo, eso es especialmente relevante. Apartados históricamente del sistema universitario, los estudios de turismo ingresan en el mapa de las Universidades muy tarde. Los primeros estudios plenamente universitarios son los de Diplomado en Turismo, un primer ciclo de tres años. Actualmente, los estudiantes en turismo se forman en un Grado, de cuatro años y con una renovación significativa del modelo formativo. Ahora empiezan a salir al mercado los primeros graduados en turismo de la historia del país y en unos años podremos saber qué respuesta ha dado el mercado laboral a estos estudiantes.

Por eso, de las 10 carreras con sobrecualificación, 8 son diplomaturas o ingenierías técnicas, muchas de ellas extinguidas. Se refieren a una realidad universitaria que ya no es. Y obvian el salto trascendental del paso de una diplomatura a un grado. Sabemos qué les ha pasado a los que se han formado en una diplomatura que ya no existe. 

La noticia de El País no se refiere a la posibilidad de encontrar empleo, sino al porcentaje de personas de entre las que han encontrado trabajo que están ocupadas en un trabajo infracualificado. Tomemos dos carreras, la A y la B, ambas con 100 estudiantes. 20 licenciados de A tienen trabajo mientras que 80 licenciados de B trabajan. De los 20, tres cuartas partes (el 75%) tienen un trabajo adaptado a la calificación, mientras que de los 80, ocurre en la mitad de los casos. El resultado es que en A tienen trabajo adecuado a su nivel 15 estudiantes, pero es el 75% de los que trabajan, mientras que en B es de 40, pero solo es el 50%. El dato del peso de la infraocupación no tiene valor si no está acompañado con el % de ocupación efectivo.

El dato verdaderamente relevante es que los estudiantes en turismo encuentran trabajo. Que es lo contrario de lo que afirma El País, que dice literalmente que "La diplomatura en Turismo y la Ingeniería Técnica Forestal son las dos carreras universitarias con menos opciones en el mercado de trabajo español". Que no tienes opciones en el mercado laboral quiere decir que no tienes trabajo, no que una parte de los que tienen trabajo están sobrecualificados. 

Y eso nos lleva un segundo problema metodológico, que no podemos resolver hasta que el Ministerio y el INE no presenten el informe definitivo y podamos ver qué entienden por trabajo infracualificado. ¿Cómo se fija el nivel de preparación que se precisa para ejercer una profesión?. ¿Cómo sabemos que la titulación no ha sido un factor clave en el proceso de selección?. ¿Qué criterios fijamos?. A mi me parece mucho más lógico utilizar un criterio objetivo, que es el nivel salarial. ¿Qué promedio de salario recibe cada licenciado según su formación?.

Las medias son medias verdades

Una media es un resumen de un conjunto de información compleja. Y si queremos estudiar la complejidad, deberemos superar esta media. Por lo tanto, para analizar los resultados en turismo debemos tener en consideración otros aspectos. 

El primer factor a tener en cuenta es el volumen de titulados respecto de los matriculados inicialmente. Imaginemos un estudio A y uno B en el que entran 100 estudiantes; el primero consigue 20 licenciados y el segundo, 80. De los 20, 15 encuentran trabajo (un 75%), mientras que de los 80 lo encuentran 40 (un 50%). Podemos decir que el 75% de los licenciados en A encuentran trabajo o que lo hacen el 15% de los que empezaron la carrera, mientras que en B sería del 40%. Hay carreras que realizan una selección muy dura durante los estudios, que lógicamente permite que los supervivientes tengan una mayor tasa de empleo. 

El segundo factor a tener en cuenta son los percentiles, especialmente con carreras de elevado volumen, como es turismo. Es muy importante saber qué nivel de ocupación tienen en el percentil 75, por ejemplo. Porque nos indica la capacidad de encontrar buenas salidas profesionales para aquellos que tienen una mejor formación o una mejor adaptación al mercado laboral. ¿Cuántos graduados en las diferentes carreras ocupan lugares de responsabilidad?. ¿Cuál es el salario medio del percenil 75, por ejemplo?. 

Yo añadiría un elemento más: ¿Qué porcentaje de graduados han conseguido ocupaciones laborales en otros países?. Por mi experiencia en la Universidad de Girona, sé que los estudiantes formados en el Grado de turismo tienen un ámbito potencial de carácter mundial. Y algunos de ellos ya trabajan en empresas de los cinco continentes. Aunque la encuesta no los recoja (porque solo estudia los trabajadores nacionales), el peso de la internacionalización me parece casi el más relevante en un momento en el que el mercado laboral nacional está estancado. De hecho, en mi Universidad un peso creciente de los estudiantes son originarios de otros países. En el EMTM cada estudiante es de una nacionalidad diferente y la mayoría trabajarán en sus países, de manera que el futuro estudio sobre el máster solo detectará la ocupación del único estudiante español. 

Finalmente, cada Universidad es un mundo. Vamos hacia un sistema de especialización universitario en el que algunas carreras son mejores en unas universidades que en otras. De manera que más allá de la media, necesitamos saber el comportamiento efectivo de cada estudio de cada Universidad. Como en los modelos universitarios que deberíamos imitar, los campus tienden a especializarse y eso hace que las diferencias entre universidad y universidad para un mismo estudio tiendan a ser cada vez más relevantes. Y las medias que resumen esas diferencias en un número, totalmente irrelevantes.

Estudia turismo

El turismo no dejará de crecer en los próximos años. Ni aquí ni en el conjunto del mundo. La transformación del turismo no solo es cuantitativa, sino cualitativa. Se precisan de nuevos profesionales, bien formados, con una visión amplia y preparados para un sector competitivo y cambiante. A nivel internacional, la marca turística de España tiene reputación y los profesionales formados en este país están muy bien valorados en los países emergentes en turismo.

Los estudios de turismo han aportado habilidades a la Universidad. Los graduados hablan varios idiomas, usan más el Erasmus que ninguna otra carrera, conviven con estudiantes de todo el mundo, tienen una visión transversal de la realidad, han realizado prácticas de forma habitual y llevan decenios realizando trabajos final de máster, que ahora empiezan a generalizarse. Forman graduados flexibles, adaptables, de mirada amplia y con una predisposición al viaje innata. No es una mala opción. Eso sí: Empezar una carrera no es garantía de nada. Ni siquiera acabarla. Un título es una herramienta, pero no un aval. Afortunadamente. 



26 octubre 2014

Escoles immòbils en un món mòbil



El Consell Escolar Municipal de Girona ha aprovat un reglament sobre l'ús dels mòbils als centres de secundària. El CEM prohibeix l'ús dels mòbils en els recintes escolars. És cert que amb una excepció, que és l'autorització expressa d'un professor per a usos docents. Intentaré explicar per què em sembla un error.

Escoles innovadores. Amb les TIC és més senzill.

Us proposo un passeig per algunes de les escoles més innovadores del món. Us recomano que seguiu els enllaços perquè són exemples extraordinaris. 

A l'Escola Fontán de Bogotà, Colòmbia, que he tingut la sort de visitar, els estudiants programen el seu ritme d'aprenentatge: Disposen de tot el material en una plataforma virtual. Desapareix el concepte clàssic de classe, perquè cada estudiant decideix què aprèn a cada moment. 

L'Acadèmia Shireland es basa en classes invertides. Els estudiants consulten en una plataforma virtual problemes i qüestions que responen abans d'iniciar una sessió. La interacció permet els professors saber quins són els temes que més interessen els estudiants abans de fer la sessió. Els permet també detectar quins són els principals problemes. Així, quan l'estudiant rep la sessió ja s'ha planteat interrogants previs. 

Sóc un fan del model de la Khan Academy, que no és en sentit estricte una escola, tot i que té milions d'estudiants. Em costa sintetitzar la proposta educativa de la Khan i per això us proposo aquest TED meravellós. És un video que ha pulveritzat tots els meus conceptes de com ensenyar. I aquest altre en el que l'Escola Los Altos explica com ha aplicat els principis de la Khan. 

Mireu per exemple el mòdul IXl, una plataforma que permet emprar les TIC per a proporcionar informació i exercicis adaptatius basats en el joc, la creativitat i l'adaptació a l'usuari. El mòdul detecta els errors més comuns de l'usuari i també les seves fortaleses i adapta la relació a la interacció amb l'estudiant. Us imagineu les possibilitats d'aquest espai?. Diverses escoles han pres l'IX1 com a eina pedagògica central del programa. 

L'Edu Muntaner, un extraordinari professor de la UdG, porta temps treballant a l'Índia. La seva proposta és que la tecnologia pot ser una eina per la creativitat. A la Shanti Bavan, l'Eduard estimulà les capacitats dels estudiants (per sota del llindar de la pobresa) a partir de la construcció de robots. No us perdeu aquest fantàstic TED. L'Eduard també m'ha convençut que els estudiants han d'aprendre a programar i ho explica molt bé en aquest post

Mireu-vos en fi què fan al nord de Finlàndia, en una escola construida amb la col·laboració de Microsoft. L'escola empra la potencialitat de les tecnologies per a crear un programa educatiu flexible, interessant i estimulant. Una escola que potencia les habilitats individuals dels estudiants i les seves capacitats. I una escola preciosa, d'altra banda. Un lloc on ens agradaria ser-hi físicament.

Hi ha molts altres exemples, com aquesta escola finesa fantàstica, la Futures Tech egípcia o la Steve Jobs School. Mireu aquest video en el que expliquen la innovació excepcional d'aquesta escola neerlandesa. Totes aquestes escoles tenen dues coses en comú: M'agradaria portar-hi els meus fills. I usen la tecnologia amb intel·ligència per a innovar els processos pedagògiques, per a ensenyar i aprendre millor. 

Mentre el món utilitza les TIC per a reprogramar les escoles i per a repensar els sistemes educatius, aquí continuem ancorats en un model caduc. En una escola analògica enmig d'un món digital. Quaderns, fotocòpies, deures, treball a mà. La tecnologia no garanteix l'excel·lència, és cert. Però donem una oportunitat als entorns adaptatius, a la gamificació, al treball col·laboratiu, a la personalització, al treball en xarxa, a la potenciació de la creativitat que permeten les TIC. Hem de transformar radicalment (i urgentment) la manera d'ensenyar i d'aprendre, i els suports digitals ens poden ajudar. 

Mòbils. L'escola bombolla

És veritat. Els mòbils creen problemes entre els estudiants: Distreuen, dificulten les relacions personals, poden aillar i faciliten pràctiques com el bullying o l'intercanvi d'imatges inapropiades. A banda, els estudiants poden usar els mòbils per a accedir a continguts que els impedeix seguir una lògica d'aprenentatge adequada. Però abans de continuar en aquesta visió catastrofista, deixeu-me afegir que els mòbils tenen també moltes capacitats.

A Stanford proposen entre altres eines educatives, l'SMILE que és un entorn basat en l'ús dels mòbils. Els smartpones com a estratègia educativa innovadora. Mireu el video i avalueu les seves potencialitats. De fet, hi ha ja una extensa literatura que ha avaluat el procés d'aprenentatge amb la participació dels mòbils, i les conclusions són normalment molt positives. La Mar Camacho és una experta en aquest àmbit i ha publicat estudis en aquesta mateixa direcció. La UNESCO organitza des de fa tres anys la Mobile Learning Week, en la que professionals de tot el món testen les possibilitats educatives dels mòbils. És veritat que la normativa que ha aprovat el CEM de Girona permet l'ús dels mòbils com a recurs pedagògic de forma excepcional. El problema és que la prohibició converteix el mòbil en un estrany, en un intrús, i obliga el professor a justificar un ús, com una mena de treva imprevista. 

Però tornem amb els problemes. És cert que els estudiants no saben emprar els mòbils i que sovint cauen en mal usos o abusos. S'equivoca el CEM, però, si pensa que la prohibició canviarà aquest abús i aques mal ús. Si l'escola és la bombolla on els mòbils són prohibits, perdem qualsevol oportunitat de demostrar sobre el terreny les seves virtuts i els seus problemes. Si ens entestem en presentar els mòbils com un artefacte diabòlic, un instrument prohibit, el convertim exactament en això. La millor forma d'educar en l'ús d'una eina és demostrar en el mateix espai educatiu quines són les bones pràctiques i quins són els seus perills. Si volem educar sobre l'ús dels mòbils, no els podem prohibir.

Fa anys que els meus estudiants usen els mòbils a la classe, i també després de la classe. Per ells és una eina de comunicació habitual i si jo vull emprar el seu entorn i el seu llenguatge, el mòbil n'és un bon aliat. Els demostro les possibilitats educatives, formatives i relacionals dels smartphones i els alerto sobre els problemes. En aquest post explicava el balanç positiu general de l'experiment i les oportunitats d'una formació 2.0. És només un exemple de l'univers de possibilitats que permeten els mòbils: Gamificació, treball en xarxa, recerca activa de la informació, assaig - error, personalització, captació d'habilitats... Costa d'explicar que en el país del World Mobile Congress, els mòbils són penalitzats. 

Hi ha un problema de fons, que és l'envelliment de l'educació primària i secundària (i també universitària), en un model en el que només innova clarament l'educació infantil. Hi ha un segon problema i és que vivim en una societat digital i hem dissenyat escoles i instituts analògics. I hi ha un tercer problema, que és l'aillament de l'escola, la creació d'un espai que renuncia a les eines habituals dels estudiants per a relacionar-se, per a jugar, per a aprendre i per a connectar. Expulsar els mòbils és una forma més de convertir les aules en un espai estrany, com pigmeus en un iglú. I hi ha un darrer problema: Expulsar els mòbils no evitarà el seu mal ús, perquè és impossible controlar-los fora de l'aula. El que sí evitarà és la possibilitat de demostrar in situ els bons hàbits tecnològics. Tot plegat, un error. 

06 octubre 2014

Gigapropaganda

A poc a poc, que és el contrari de #tenimpressa, el país es prepara per a un procés de debat entre dos grans models: un nou país o una vella relació. N'hi ha una tercera opció aparcada en la via del mig, que és una nova relació. Necessitem un debat, una lluita de paraules entre el sí i el no. El debat és inevitable, perquè tard o d'hora els catalans votarem i, per fi, sentirem els arguments del no.

Mentrestant, el #sísí va guanyant cada plaça, cada taula de restaurant, cada calçotada, cada timba de botifarra. El sí guanya per incomparença del rival. I és tan gran el silenci del no, que podem caure en l'error de perdre el nord. De pensar que no hi ha cap raó, per minúscula que sigui, contra el sí. Que no hi ha espai per al dubte. Un #noupaís vol dir també admetre la fragilitat, la incertesa, la por, les escletxes. Vol dir mirar-te al mirall i reconèixer una per una totes les teves arrugues. Vol dir saber-te imperfecte i, fins i tot, un punt temerari. 

La #gigaenquesta és un violent exercici de propaganda, que anticipa el país de les meravelles quan en aquest país Alícia és Sánchez - Camacho. I no m'agrada. És més. Em violenta. Em preocupa. I m'avergonyeix. D'entrada, deixem d'anar a les cases de la gent. El porta a porta és spam a escala 1:1. És una migdiada interruptus, unes croquetes a mig fer. Els debats públics, als espais públics. 

La #gigaenquesta diu: "Ara és l'hora d'escoltar tothom". I no se m'acut un principi més noble: Escoltar. Sentir les raons dels altres. Normament, quan el que vols és escoltar et planteges alguna mena d'enquesta qualitativa, o crees un focus grup, o dissenyes una enquesta pilot a partir de grups que apuntin les necessitats bàsiques. Les enquestes més complicades de fer (ho dic per experiència) són les que volen recollir la veu de la gent, per definició diversa i complexa. La gigaenquesta diu també que està recollint les principals propostes de la gent per a construir un nou país. Democràcia deliberativa, en diríem. 

La #gigaenquesta són sis preguntes. Sis preguntes tancades. Si d'això en diem escoltar la gent, necessitem un sonotone. I em perdonareu la broma però amb sis preguntes n'hauríem de dir microenquesta. O nanoenquesta. Anem a veure-les una per una. Som-hi?


El document del Consell Per la Transició Nacional xifra el "guany" de la independència en uns 5.000 milions, que està clarament fora de l'intèrval 8.000 - 16.000. I aquest document és una anàlisi "ceteris paribus", és a dir, partint de la idea que amb la independència no s'altera (ni positivament ni negativa) l'economia catalana. En realitat, és impossible saber quan "guanyarà" o perderà Catalunya amb la independència, perquè depèn de tants factors que l'equació no es pot resoldre. 

Passem ara a les respostes. La gigaenquesta ja dóna per fet que serem molt rics i ens proposa tres escenaris: Millor infrastructures, millor serveis o menys impostos. No sabem si podem escollir-ne dues. O si podem ampliar amb altres opcions. Jo, si tinguessim més diners, voldria més inversió en transport públic, una aposta per energies renovables, el desplegament d'una llei de la dependència i un model impositiu molt més progressiu. Les tres opcions que em plantegen em semblen no simplistes, sinó infantils.


Si fem un país nou, estarem en una economia món i, potser, en un marc europeu que delimita el marge de maniobra dels estats. Hem de saber explicar que la independència no vol dir la capacitat de fer-ho tot, perquè en una economia global (i en una zona euro) hi ha un munt de decisions que depenen de nivells legislatius superiors o de sistemes econòmics transnacionals. No és ser independent i fer el que vols, sinó ser independent i administrar el teu marge de maniobra.

Sobre les respostes, ho reitero. No queda clar si és una resposta simple o multiresposta, tot i que en aquest cas parla de servei prioritari i s'entèn que és un. Lògicament, jo sóc especialment sensible al tema del sistema universitari. Ara bé, abans de posar la creueta a la (b) m'agradaria molt saber què s'entèn per millorar el sistema universitari: eliminarem els funcionaris?, crearem un sistema de competència meritocràtic?, mantindrem la barrera d'entrada dels estudiants a màsters caríssims?, especialitzarem les universitats?...


Cap país parteix de zero, perquè els països són construccions històriques, i per tant el #noupaís neixeria amb uns antecedents que són els que són. L'endemà, els partits i els polítiques actuals no tancaran la barraca i buscarem un Adolfo Suárez que comenci de zero. I tampoc crec que es pugui donar per fet que segur que renovarem la democràcia. Un dels principis bàsics d'una enquesta és que mai l'enunciat pot predisposar en sentit positiu o negatiu la resposta. Potser en el procés constituent s'aconsegueix renovar el model democràtic o potser no. 

I renovar la democràcia és un procés complex i extremadament fràgil. Podem apostar per un mecanisme bottom - up, pel model danès de governança local, per una democràcia deliberativa, per la tradició refrendària suïssa... Anem a veure les possibilitats d'aquest marc tan estimulant. Primer, regular els sous dels polítics, evitar la corrupció i més transparència. Bufa. Aquest és el gran exercici de renovació democràtica que plantegem?. Si aquestes tres opcions porten anys debatent-se en el Parlament i creant mecanismes amb més o menys encert.


Què puc dir?. La pregunta no només dóna per fet que entrarem a la Unió Europea, sinó que entrarem si volem. No és la UE qui ha de decidir-ho (perquè sembla ser que no hi ha cap mena de dubte), sinó que Europa ens ha de convèncer d'entrar-hi amb arguments sòlids. I ja veurem si entrem o no. 


"Alguns partits" només aparaeix en aquesta pregunta. La resta de temes no són opinions ni manifestacions dels partits, mentre que això del castellà ho han plantejat "alguns" partits. Excusatio non petita... D'entrada he de dir que l'opció (c) és tan evident que si només hem deixen triar una escolliré aquesta. I no conec cap persona a Catalunya que no pensi que és millor parlar moltes llengües que només una. De la (b) em preocupa que pensi que algú pot ser discriminat per motius lingüístics. Si en el #vellpaís no ha passat mai, com és que en un #noupaís podria passar?. I si em demanen l'opinió, falta una opció que és que el #noupaís no tingui llengua oficial. Als Estats Units no n'hi ha de llengua oficial i no els hi va gens malament. Ah, però no es tractava de demanar l'opinió?...


Aquesta és la metàfora de tota la gigaenquesta. Es dóna per fet que el dia 9 de novembre hi haurà eleccions. No hi ha cap espai (per petit que sigui) de dubte o de vacilació. No hi ha un profilàctic "aniria" o un preventiu "en el cas que". Votarem segur. Tindrem molts diners segur. Renovarem la democràcia segur. Els serveis públics milloraran segur. Trobo a faltar una setena pregunta en la que es garanteixi que amb la independència segur que perdrem pes i desapareixeran els michelins.

Acabo. El debat de les idees és un debat que només es pot regir pel principi de l'honestedat. La #gigaenquesta és un error catastròfic, en la forma i en el fons. És una taca de lleixiu en el tapís de la complexitat. És la restauració de l'Ecce Homo de Borja que va fer la Cecilia Giménez. És la porta petita de l'Imaginarium a l'entrada del Parlament de Catalunya. És un mix entre Avon i túppersex, amb preguntes de galetes de la sort. Són els testimonis de Jehovà vestits de groc, amb una bíblia d'un full i mig. 

12 setembre 2014

Siete argumentos para votar



El tic tac del proceso sigue su curso y nadie sabe cómo va a acabar esto. Les voy a decir cómo no va a acabar: No pasa nada, todo sigue igual y todo el mundo para su casa. Esto no va acabar en nada, aunque el Gobierno crea que las heridas se curan solas. Si en el dibujo estratégico de Moncloa creen que esto es una pirotecnia, bonita pero inútil, es que la miopía del Gobierno ha alcanzado ya el nivel Rompetechos. 

No apelo al Gobierno. Sé que no voy a convencer a Rajoy y lógicamente tampoco creo que este señor vaya a leer esto que escribo. Me dirijo a usted, Carlos de Cuenca, Andrea de Dos Hermanas, José Luis de Gijón. Les pido que nos ayuden a salir de esto de la única forma que se puede salir, que es votando. Sí, lo sé. Han escuchado mil razones por las que no es posible votar. Me gustaría rebatir algunas de las excusas más comunes. ¿Me acompañan?.

Es ilegal. La soberanía del pueblo español reside en el pueblo español

Pues es cierto. Solo los españoles pueden decidir qué hacer con España. La propuesta es la siguiente: Que los españoles decidan que los catalanes decidan. Eso no es renunciar a la soberanía, sino usarla de manera generosa y sensible. Se podría votar en el conjunto de España, es verdad, pero sería un tanto extraño. Por ejemplo, ¿se imaginan un referéndum por la independencia de Murcia, en el que los murcianos votasen que no y el resto de España votase que sí?. ¿Qué habría que hacer?. ¿Expulsarlos por la fuerza?. Lo lógico en el delicado tema de la escisiones es que primero sepamos si un territorio desea separarse y luego decidir. 

Alguien podría pensar que por mucho que los catalanes quieran irse, si el resto de España no está de acuerdo, no se pueden ir. Pero es una situación terrible: Retener por la fuerza, ignorando una opinión mayoritaria (si lo fuera). A mi me parece que un estado moderno, con un profundo sentido democrático, con una sociedad madura, no debería aceptar eso. Sería más lógico usar la soberanía de la siguiente manera: Si ellos deciden irse, nosotros decidiremos que pueden irse. Como ha hecho Gran Bretaña. Como hizo Quebec. 

Quiero insistir en este punto: No se trata de que los catalanes usurpen la soberanía a los españoles. Se trata de que los españoles usen su soberanía de una forma elegante, madura y sensible. Votad y acataremos el resultado.

Es una imprudencia: Es mayoritario el sí

Es bastante probable. Ya sé que hay una gran tradición en los gobiernos modernos de convocar referéndums que uno sabe que va a ganar. La Constitución Española, la OTAN, la Constitución Europea, el Estatut... Incluso diría que Cameron aceptó el referéndum porque estaba convencido que lo iba a ganar. Los gobiernos convocan consultas para ganarlas. Y si no, no los convocan.

Eso tiene toda la lógica desde la perspectiva de un gobierno. Por eso, no le apelo a él. Me dirijo a usted, un ciudadano cualquiera de una ciudad cualquiera de España. Si todo esto fuera cierto, si de verdad existiese hoy un sentimiento mayoritario a favor del sí, lo más lógico sería encontrar el mecanismo que permitiera dar respuesta a esa mayoría. ¿No le parece tramposo, incluso inmoral, que exista una mayoría invisible?. ¿Que si sospechamos que la mayoría apuesta por una vía, el único mecanismo que improvisemos sea el de negarles la voz y el voto?. ¿Qué país construímos si silenciamos mayorías?.

Quiero pensar que el principal argumento contra una votación no es que no gusta el resultado más probable. Quiero pensar que en esta regeneración democrática que el país está iniciando, asumimos que no evitamos los conflictos con mordazas.

Es táctico. Cataluña no se quiere ir, solo mejorar su situación

Creo que éste fue el diagnostico inicial del Gobierno y puede que aun lo sea. En realidad los catalanes no se quieren ir, sino que desean más concesiones y si aceptamos un referéndum vamos a tener poco margen de maniobra en el proceso de negociación. Hay quien cree que al final bastará con un par de competencias, un poco de dinero y un gesto simbólico para frenar el proceso. De manera que si éste va a ser el resultado final, mejor no abrir la caja de Pandora de la consulta y llegado el momento, haremos una oferta irrenunciable.

Tengo que decir que el Gobierno catalán es responsable de esta percepción. Después de 30 años de acuerdos tácticos, de negociaciones sotto voce,  puede que en el Gobierno piensen que esto es una gran comedia para forzar un acuerdo más favorable. Y, por lo tanto, hay que medir los tiempos y no demostrar debilidad. Pues bien, esto no va a pasar. No hay competencia, ni pacto fiscal, ni gesto simbólico, ni reforma del Senado que evite el referéndum. No hay faroles, ni tics de mus, ni cartas marcadas. Esto no es simulacro y quien lo crea, se va a hundir con el barco. El tiempo no juega a favor de la unión, sino de la independencia, porque cada gesto de indiferencia recluta un nuevo independentista.

Es falaz. Los catalanes están manipulados

La versión es la siguiente: El Gobierno ha creado una estrategia combinada escuela - periódicos - TV3, que ha hecho creer a los catalanes cosas que no son ciertas. Están manipulados, de manera que su voto estaría condicionado por esa acción sistemática del Gobierno, que lleva 30 años creando independentistas. Hoy leo en el ABC que el Gobierno está adiestrando a medio millón de musulmanes para que voten que sí, en una de las páginas más grotescas de la prensa española contemporánea. 

Este argumento tiene de entrada un problema casi ontológico. Si el Gobierno ha manipulado a los catalanes, ¿por qué los catalanes pre-manipulación votaron al Gobierno que los manipularía más tarde?. Es decir, ¿cómo consiguió el Gobierno llegar al poder antes de manipular a los votantes?. Tiene además un problema histórico: Si un Gobierno puede, con unas sesiones de televisión por aquí y unas dosis de escuela doctrinaria por allá, hacer creer a alguien lo que el Gobierno desee, ¿por qué el catalanismo aguantó 40 años de matraca franquista?.

Pero vayamos al fondo. He visto algún programa a TV3 donde faltó una visión más amplia. Y yo me ahorraría algún párrafo del libro de texto de Sociales de mi hijo. Y confieso que a mi esto del Tricentenario, ni fu ni fa. También tengo que decir que he visto fragmentos de Telemadrid, de Canal 9 o de la TVE de Urdaci (¿recuerdan?) de vergüenza ajena. Siempre que criticamos la manipulación, damos por sentado que desde nuestra orilla no hay bóttox ni retoques de la realidad. Pero sobre todo, negamos a la sociedad catalana sentido crítico, capacidad de análisis o pluralidad. Porque, ¿cómo explicamos que TV3, esa fábrica de separatistas, haya alcanzado este agosto su mínimo histórico con un share del 11,8%?. ¿Quién manipula al 88% que ha visto Antena3 o TVE?. 

Ni Cataluña ni España son Corea del Norte. En el país del 15M, de las redes sociales, del fin del bipartidismo, de una población universitaria por encima de la media europea, me cuesta imaginar ese mecanismo de los perros de Pavlov, en los que bastan dos programas de televisión para cambiar una sociedad. 

Es peligroso. Una consulta dividirá la sociedad

Pues es cierto. Ante una consulta binaria (sí o no), la sociedad se divide entre el sí y el no. Si hacemos un referéndum sobre las nucleares, nos dividiremos entre el sí y el no. Y si tenemos que decidir entre Beatles y Rollings, crearemos dos grupos. 

De hecho, hay muchos grupos binarios: Los que ante una imagen morbosa en la TV dicen "No puedo verlo, no puedo verlo" y los que dicen "Mira, mira, mira". Los que en museo de arte moderno ponen cara de entender algo y los que en un museo de arte moderno ponen cara de no entender nada. Los que explican un chiste que hace gracia y los que explican el mismo chiste y no hace gracia. Los que dejan propina y los que gritan airadamente "Pues a mi nadie me da propina por hacer mi trabajo". Las sociedades, por fortuna diría, se dividen y subdividen en grupos que conviven aunque discrepen.

Lo sé. He hecho trampa. Lo que quieren decir no es que divida en el sentido que agrupe a dos colectivos, sino que los enfrenta, los pone frente a frente. Pero cualquier observador en Cataluña puede constatar que esta división forma parte del día a día cotidiano. Que con consulta o sin ella, están los del sí y los del no. El referéndum no evitará esta dualidad, pero sí hará visible a los partidarios del no. Como ahora la consulta es una entelequia, los del no son invisibles. Abrir las urnas, permitirá eschuchar los unos y los otros, sacará de la clandestinidad los argumentos a favor de la permanencia en España.

Pues sí, el referéndum divide la sociedad, como todos los referéndums. Pero en realidad, la sociedad ya está dividida. Y que haya dos grandes grupos que defiendan dos grandes ideas me parece más bien un síntoma de normalidad.

Es absurdo. A Cataluña le iría peor fuera de España

Es una posibilidad. Tal vez este movimiento popular sea un suicidio colectivo y Cataluña pierda peso en Europa, comercio con España, relaciones con América y papel en el Mediterráneo. Puede que se resienta la industria, el turismo, el modelo energético o la proyección de Barcelona en el mundo. O puede que no. Tal y como está el panorama, yo no me arriesgaría mucho a hacer cálculos futuristas, no sea que un peak oil o un boom de África arruine todas las predicciones ceteris paribus. Y es verdad que el soberanismo vende la independencia como El Dorado. Tanto como que el unionismo lo vende como la apocalipsis. 

Pero la cuestión no es ésa. No se trata de un debate tecnocrático, Excel en mano, que calcule pros y contras de la escisión. La democracia no es la razón de la mayoría, porque la mayoría a veces se equivoca. La democracia es el derecho de la mayoría a equivocarse. No se trata de si el sí o el no tienen razón, tienen más argumentos. Se trata de algo mucho más nuclear: El derecho a decidir, incluso a decidir una solución equivocada. 

Los argumentos en contra de la secesión no pueden bastar para impedir un referéndum. Eso sería como admitir que unos pocos piensan por todos. Si existen argumentos sólidos a favor de quedarse (que los hay), lo más práctico es facilitar una consulta y convencer a una mayoría de los motivos para mantenernos unidos.

Es insolidario. A España le va a ir peor sin Cataluña

Pues es bastante probable. A ningún estado le apetece desprenderse de una parte de su territorio, de su capital humano, de su talento y de su capacidad empresarial o de su sistema logístico. Además, si Cataluña tiene una renta per cápita superior a la media, no es temerario pensar que el sistema económico y financiero del país se va a resentir. A diferencia de muchos catalanes, defiendo que el déficit fiscal no es lo que Cataluña va a ganar si se independiza. Pero probablemente sí será lo que pierda España, como ha recordado Monago.

Y éste es un argumento tenaz, muy sólido, que a mi me hace pensar mucho. ¿No será al final un gesto insolidario que evita la solidaridad territorial para ser, en definitiva, un poco más ricos?. Pero la sanidad universal que defendemos para todos los españoles, no incluye a los ruandeses o los haitianos. Nuestro modelo de educación pública no vale para Bolivia ni para Timor Oriental. España también limita la solidaridad a los españoles y excluye a los no españoles. Y los colombianos a los colombianos. Y los finlandeses a los finlandeses. En este modelo imperfecto que hemos heredado, los estados son eso: el ámbito geográfico en el que fijamos el límite de la solidaridad.

Y es cierto que muchos países tienen una política de solidaridad internacional, de igual forma que hay individuos que colaboran con ACNUR o con Médicos sin Fronteras. Hay cinco países que han llegado al umbral del 0,7% que propuso la ONU en 1980. Pero hay un principio básico que regula eso que llamamos solidaridad: Ha de ser voluntaria. No se puede forzar. Si Cataluña continúa en España, debe contribuir a la solidaridad interterritorial, porque eso quiere decir formar parte de un estado: Fijar los límites territoriales de la distribución de rentas. Pero eso es la consecuencia de estar en un Estado. No puede ser nunca la causa. Cataluña no se puede quedar en España simplemente porque si se va los españoles serán un poco más pobres. 

Un gesto 

Apoyar un referéndum, que es probable que favorezca el sí, y que dibuja un escenario que es probable que perjudique al resto de España. Nunca fue más difícil pedir comprensión. Pero si una mayoría de los catalanes quieren irse, por las razones que sean, lo más justo, lo más razonable, lo más lógico es que se vayan. 

Casi no quedan personas en Cataluña que no admitan que lo más sensato es votar. Muchos creen además que hay que votar sí. Pero es que hasta la fecha no se han oído los argumentos del no. Como no hay referéndum, no hay razones. Votar para aportar una visión desde el no. Votar para debatir. Para contrastar. Para hablar y escuchar.

La sociedad española es una sociedad muy madura. Tolerante. Pero sobre todo es justa. Es una sociedad cansada de los vicios de una vieja política, que se plantea el reto de una gigantesca regeneración. Que sabe que hay que empezar a hacer las cosas de forma diferente, combatiendo los discursos vacíos, los tics del pasado y sobre todo, las situaciones injustas. Me atrevo a decir que no será creíble este cambio si ante un grito de millones de personas se responde con un silencio.

Me atrevo a sugerirle que nos ayude a votar. Pidiendo al Gobierno que admita la vía del voto (#QueVoten). Que ajuste la ley a la realidad y no la realidad a la ley. Apoyando una causa que es justa. Y además, necesaria.

Y otro día les cuento qué votaría. 


09 setembre 2014

El coche con la llave de 1000 euros. Y pico.



Pues sí. No sé muy bien cómo ni porqué pero perdí mi llave del coche. Lo siento. Las llaves no se pierden, lo asumo. Pero antes de dejar eternamente mi Toyota Auris aparcado en la calle, como una farola desconchada, como el monumento a mi torpeza, decidí pedir una nueva llave. Cuando digo llave me refiero a ese artilugio prodigioso que permite abrir un vehículo y ponerlo en marcha, ya saben, una llave.

Llamo a Toyota y se extrañan. ¿Ha perdido usted la llave?. Parece ser que en Toyota los conductores no pierden las llaves. De hecho, en los anuncios de Toyota los individuos no tienen sobrepeso, ni alopecia, ni acné, ni siquiera tienen que recortarse las cejas. Son coches pensados para personas que no pierden llaves, de manera que en Toyota se colapsaron cuando les dije que no la tenía. Ya le llamaremos, me dicen, como si tuvieran que acceder al manual de las demandas extrañas, por supuesto, escrito en japonés.

Tengo en mis manos el presupuesto de Toyota. Sí, es un poco raro que una llave tenga un presupuesto. Tú vas a comprar seis hamburguesas y no te envían primero un presupuesto en pdf. Que te hagan un presupuesto ya es el primer síntoma de un precio que no te esperas. Antes de ver el precio final, los síntomas se multiplican. En primer lugar, la llave procede de Bélgica. Se ve que en Toyota han decidido dispersar las piezas del coche en diferentes países, para evitar confusiones: Las llaves en Bélgica, la tapicería en Rumanía, los volantes en Reino Unido... En segundo lugar, leo cosas que no entiendo como por ejemplo "Sistema Inmovilizador Completo" (sic), como cuando vas a un taller y el mecánico te dice "Eso va a ser el centrifugador de estroncios". 

Me tomo mi tiempo. Preparo una marialuisa e hiperventilo con una bolsa de papel. "Sistema Inmovilizador Completo" resuena entre el yunque y el estribo de mi oído medio, como un terrible augurio. Me armo de valor. Miro hacia el extremo inferior derecho del pdf, esa cifra en negrita. Sufro una leve lipotimia y la marialuisa aún caliente se desploma por la pernera del pantalón. Mil y pico euros. En ese momento, lo de sistema inmovilizador completo adquiere todo su sentido.

Llamo a Toyota, al departamento recién creado de llaves perdidas, y aclaro que yo la llave no la quiero con incrustaciones de amatista, ni con una talla a mano de Chillida, que me conformo con una llave de esas que abren puertas. Me aclaran que Bélgica está muy lejos, que concretamente entre Bruselas y Girona median 1.142 kilómetros, esto es 236 horas a pie según Google Maps. Y que dé gracias que esté aquí y no en Dushanbe, la capital de Tajikistán, que me quejo por vicio. Tras ello, el operario me pregunta con voz cantarina qué día voy a traer el coche. Mire usted señor operario, replico tras otra breve lipotimia, tal vez no me he explicado bien o tal vez todo sea un cruel plan urdido en Tokyo para que me convierta en un asesino en serie, pero mi problema es que los coches en general, y el mío en particular, se abren y se activan mediante una llave, eso que he perdido. Impertérrito, el operario me advierte que no puede activar el sic sin los papeles de coche. Papeles que (como todos los papeles de coches del mundo) están en el interior del coche. Interior al cual no puedo acceder sin una llave. 

Y aquí sigue el Toyota completamente inmovilizado en la calle, a la espera de una llave que llegará algún día desde Bélgica. En ese momento, llamaré a una grúa que remolcará el vehículo durante 40 kilómetros hasta un taller. Justo antes, tal vez con una piedra, tal vez con mi propia cabeza, romperé el cristal delantero y accederé a la guantera con los papeles que permitirán activar el sic. Y a Dios pongo por testigo que ese día será el último que pise un taller de Toyota. 

Y acabo con unas palabras dirigidas al director de Toyota, el señor Akio Toyoda. Querido Toyoda, entiendo que a veces la vida puede ser dura, que tal vez tuvo una infancia infeliz, que alimentarse con algas es repugnante, o que Yizuka se fue con otro y le rompió el corazón. Me hago cargo, Akio. Pero 1.000 euros y pico son aquí, al otro lado del mundo, el sueldo medio de una persona; son 100 menús de 10 euros; son más de una tonelada de sardinas en la Lonja de la Ametlla de Mar. Es lo que vale la entrada de un apartamento o una semana de vacaciones. Aquí, al otro lado del mundo, las llaves tienen el precio de unas llaves. Y no le deseo ningún mal, ni me imagino ningún accidente con un pez globo, pero señor Toyoda si un día Godzila emerge del mar de Japón y aplasta su flota de toyotas con sus llaves incluídas, no me pida que le compadezca.


07 setembre 2014

Si el teu fill juga a futbol...


No hi ha transferències, ni pancartes que demanen samarretes. No hi ha cues a l'entrada, ni fotògrafs amb objectius immensos. No hi ha salaris, ni declaracions, ni rodes de premsa, ni onades a les grades. Però diria que el futbol de base recull millor l'essència d'aquest esport que la coreografia d'egos repentinats del futbol professional.

Si el teu fill (o la teva filla) juga a futbol, potser et reconeixeràs en alguna d'aquestes situacions.

  1. Després d'una setmana particularment dura, sempre tocarà jugar en un poble que està a la quinta forca, en dissabte i a primera hora.
  2. Per contra, si aquell dissabte és un d'aquells escassos dissabtes de l'any en els que decideixes sortir per la nit, el partit serà el diumenge i, naturalment, a primera hora.
  3. Coneixes molts pobles i ciutats del país. Saps on són Vilamaluc de les Tres Torres o Sant Pancraci de Dalt i pots situar en el mapa el seu camp de futbol. Això sí, no tens ni idea de com és l'església o la Plaça Gran. 
  4. En totes les ocasions, la bossa d'esports del teu fill tindrà una peça (digues-li mitjó, digues-li samarreta) d'un altre company. Amb una sola excepció: Quan hi manca una peça, que és la bossa d'un altre company. De vegades, les peces s'han intercanviat de tal manera que el repartiment precisa d'un complex algoritme.
  5. En les poques ocasions en què vas a un camp de futbol d'un equip gran, et sents una mica Paco Martínez Soria a la capital. "Heu vist quines graderies?". "La banqueta té seients folrats!". "Quins lavabos".
  6. La bossa després del partit fa la mateixa olor que el cadàver d'una família de mofetes. Si retornes a casa amb tres nens més, la pudor s'impregnarà en el teu cotxe com si fos un tattoo. 
  7. Constates que l'era del disseny encara no ha arribat a una part del país, quan veus els logos i tipografies de les empreses de les samarretes o les valles publicitàries: Lampisteria Manolo, Grues Pèlach, Cistelleria Puig Domènech...
  8. Un altre tema que precisa d'una reflexió serena és el dels himnes. Si els himnes són les clavagueres de la música, els himnes dels equips de futbol base són com una sessió de karaoke d'un comiat de solters gal·lesos vestits de Bugs Bunny. 
  9. Entre els pares i mares hi ha molta diversitat, però sempre trobem un personatge mític. És un pare, normalment ex jugador, que corre a buscar les pilotes que surten per banda i intenta recordar els seus vells temps amb un xut potent, que normalment acaba a l'altra part del camp. 
  10. Si et un pare novell i vols que no se't noti, només cal que cridis en intèrvals regulars "De cares" o bé "de cares a les pilota". És com una mena de codi intern entre pares, una contrasenya iniciàtica. 
Partits sota la pluja, derrotes de dos dígits, entrenaments tres cops per setmana, Micolor familiar, cerveses en got de plàstic, boletes de goma per tota la casa,... Però per sobre de tot el futbol base és aquell orgull primari quan el teu fill marca un gol fantàstic o fa aquella aturada impossible. 



30 agost 2014

Model turístic i altres unicornis


El debat sobre el turisme de Barcelona està a punt de desplaçar les discussions sobre l'alineació del Barça o l'ingredient secret del Gin Tonic perfecte. Surts una nit qualsevol i després de les primeres converses d'introducció (quin temps que fa, s'ha separat en daixonses...) apareix inevitablement la reflexió sobre "el model turístic" de Barcelona. Per algú que estudia turisme és una situació excepcional. Normalment, només et truquen per demanar-te un web de vols econòmics o la millor ruta per Uzbekistan.

Si féssim un núvol de tags, apareixeirien paraules com gentrificació, massificació, parc temàtic, disneïtzació, qualitat, i sobretot model turístic. Deixeu-me fer sis reflexions sobre el "model turístic" de la ciutat i una proposta concreta. Ah, i si aneu a Uzbekistan, centreu-vos en la Ruta de la Seda, feu un esforç i pugeu fins a Moynaq i eviteu la capital.

1. Model és el que vols ser i el que ets

Alguns utilitzem la paraula "model turístic" per referir-nos a la construcció idealitzada de la ciutat que es fa normalment de forma consensuada, i que pren forma de document, de pla o de contracte programa. En aquest sentit, Barcelona té un model turístic que és el Pla BCN2015, que és un molt bon pla, i que recull moltes de les preocupacions que avui formen part dels debats de carrer. A banda d'una extensa documentació, el Pla fa una proposta estratègica basada en 20 punts carregats de sentit comú. Si hem de parlar de model de Barcelona en termes teòrics, fem-ho amb aquest document.

Hi ha una altra acepció de "model", que és la simplificació de la realitat, és a dir, no tant el projecte com allò que realment ha esdevingut. Es parla del "model turístic" per referir-se a allò que és avui el turisme de la ciutat, la descripció dels elements bàsics que integren l'organització turística de la ciutat. De vegades, aquest "model" (aquesta simplificació de la realitat) és percebuda com el resultat d'un pla previ, d'un model en el sentit de projecte. Moltes de les queixes sobre el "model turístic" de Barcelona fan aquest exercici: Es refereixen a la realitat de la ciutat i consideren que aquesta realitat és el resultat d'un pla previ, concebut des de les administracions i els poders econòmics. Mireu, per exemple, què diu la CUP

2. No hi ha "un model" turístic a Barcelona

La realitat és que no hi ha "un model" turístic a la ciutat, no es pot ressumir la complexitat de les dinàmiques turístiques de la capital amb uns pocs ítems, que és el que ha de fer un bon model. La Barcelona turística és la suma de diverses peces, que no tenen res es comú. L'aposta per les fires internacionals crea "turistes", que són en realitat venedors d'apps de mòbil, de maquinària de processament d'embotits o de grues d'alta precisió. Els qui venen a fer negocis (obrir una línia de franquícies, tancar una delegació, crear una estratègia de màrqueting 2.0) dormen en hotels i consten en les estadístiques com a tals, però és poc probable que pugin al bus turístic. És cert que el turisme d'oci és majoritari a la ciutat, però això aixopluga els seguidors de l'Ajax que van a veure el seu equip al Camp Nou, els entusiastes de la música electrònica que es compren l'entrada complerta del Sónar, els admiradors de l'obra de Miró, els backpapers australians que recorren Europa o un italià gastrònom que s'ha desplaçat des de Roma per sopar al Ticket.

Parlar de turisme a Barcelona de forma genèrica és com referir-se al futur de la indústria del Vallès o les possibilitats de l'agricultura de les Terres de l'Ebre. De fet, hi ha peces del turisme que entren en conflicte amb altres peces. Hi ha turismes en conflictes amb altres turismes. Per tant, quan es diu que el "model turístic" de la ciutat ha entrat en crisi, honestament no sé ben bé què volen dir.

3. Els agents privats turístics són plurals

De la mateixa manera que no existeix "el turista" de Barcelona, tampoc existeix l'hoteler de Barcelona. D'entrada, la despesa hotelera és només un fragment de la despesa global del turisme, de manera que un guia, un comerciant, un taxista, un restaurador, el responsable d'un museu o el dissenyador d'una app que orienta els visitants són agents turístics, tal com ho és el propietari d'una cadena hotelera. Tampoc entre els hotels hi ha homogeneïtat, ja que hi trobem grans cadenes multinacionals, hotels de gama mitjana, petits hostals o pensions gestionades gairebé de forma familiar.

Convé recordar també que a banda de l'impacte directe del turisme, és a dir, la despesa que fa un turista durant la seva estada, existeix un impacte indirecte i un impacte induït. L'impacte indirecte mesura l'efecte de la indústria turística sobre els seus proveïdors de béns i serveis. I gràcies al compte satèl·lit del turisme català, sabem per exemple que el sector agroalimentari català està molt vinculat amb l'activitat turística del país. No vull fer una apologia del turisme amb aquesta afirmació, perquè tots els sectors econòmics generen efectes multiplicadors. Em limito a constatar que "el sector turístic" és una constel·lació d'agents grans, petits, mitjans, transnacionals, locals, tradicionals, innovadors, que no tenen cabuda en la simplificació del "lobby hoteler".

4. Les relacions causals són complexes

En el mecanisme de rellotgeria de les ciutats metropolitanes, cada efecte és el resultat de moltes causes simultànies. En canvi, en aquest debat hi ha una tendència a situar el turisme com a agent causal directe d'efectes urbans no desitjats. ¿És el turisme el responsable de la gentrificació del centre de la ciutat, de la substitució de botigues tradicionals per franquícies impersonals, de la deserció ciutadana de l'espai públic o del caràcter multitudinari de les festes tradicionals?. Si ens traslladem a grans ciutats amb escassa activitat turística (Lyó, Dortmund, Rotterdam, Minsk...), podem veure els mateixos processos: gentrificació dels centres urbans, desaparició del teixit comercial clàssic, proliferació de franquícies globals (de zaras a starbucks), poca presència en els espais públics... Hi ha una dinàmica a les grans ciutats europees que provoca una crisi de la ciutat tradicional, i que és el resultat de l'aliança entre causes molt diverses.

És cert que algunes dinàmiques turístiques poden accelerar aquest procés. També és cert que altres mecanismes turístics poden ser un bon aliat. Hi ha cohorts de turistes interessats en la gastronomia local, en els mercats de proximitat o en el comerç tradicional. I també hi ha cohorts de locals que freqüenten els fast food, que compren en grans superfícies i que no han trepitjat mai un parc de la ciutat.

5. No hi ha una "Barcelona real"

La ciutat dels turistes no és la ciutat real. Aquesta és la tesi central dels ideòlegs de l’antiturisme. És veritat que la ciutat dels turistes no és la ciutat real. Però és que cap ciutat no ho és. Els turistes han construït uns itineraris urbans que segueixen com un ritual, malgrat la seva percepció de llibertat. És cert que consumeixen un fragment de la ciutat i el prenen per un tot: els turistes que transiten per Barcelona en realitat només transiten per uns quants carrers de la ciutat. Però els barcelonins han creat també la seva geografia urbana particular, i si resseguim els seus passos, veurem un gran buit, espais ignorats pels mateixos residents. Totes les ciutats viscudes són necessàriament una minúscula part de la ciutat real, que en realitat no existeix. Ni tan sols és la suma dels fragments. 

Però la crítica contra la ciutat fingida té una segona variant. Alguns diuen que el turisme crea una realitat virtual, allunyada de la identitat de Barcelona; que ignora la veritable identitat de la ciutat i ha creat una versió light, senzilla, immediata i falsa. Però, quina és la identitat de Barcelona? I, encara més: qui és el cronista acreditat per desvetllar-la? Alguns veuen la “veritat” en el conflicte social i per això constaten més vida fora del MACBA que a dins. Jo crec que la Barcelona dels okupes, dels locutoris i de les whiskeries no és necessàriament la ciutat real. Com tampoc no ho és la ciutat obrera, la ciutat burgesa o la ciutat dels estudiants. L’error essencial de la crítica contra el turisme és pensar que existeix una ciutat de veritat, real, al marge dels fluxos turístics. 

La identitat de la ciutat és en realitat una construcció social. I el turisme és un agent més (un agent important) en la construcció d’aquesta identitat. Com ho poden ser el cinema, la literatura, l’experiència personal o l’evocació. El turisme no és un agent contra la identitat de Barcelona, sinó que és un element més d’aquesta identitat. Primer, perquè contribueix a crear-la i difondre-la. I segon, perquè els turistes formen part del paisatge urbà: són una peça més de la realitat. Per això, quan Woody Allen filma una pel·lícula a Barcelona no amaga els turistes, sinó que els integra dins de la seva mirada, perquè no és possible imaginar la Barcelona contemporània sense turistes de la mateixa manera que no podem dibuixar la ciutat del tombant de segle sense les fàbriques més enllà de la Ciutadella.

6. Les ciutats mundials són cosmopolites

Barcelona és una ciutat global, un referent universal conegut a l'Índia, a Alaska i a Crimea. És, com totes les ciutats globals, un imant d'activitat, de capitals, d'idees, de talent i de persones. Aquesta és una derivada de la seva condició de ciutat mundial. I és lògic: Les persones volen veure i volen viure en les ciutats que ofereixen oportunitats, connexions i l'extraordinari espectacle de la creativitat humana. Recorden aquella sensació la primera vegada que trepitjaren Londres?. Moltes persones visiten o s'instal·len a Barcelona atrets per la seva enorme capacitat de generar una experiència profunda, com un viatge psicodèlic.

Això genera tres efectes que alteren el fràgil equilibri d'una ciutat tradicional. En primer lloc, la ciutat es densifica, hi ha un ús molt intensiu de l'espai urbà, especialment d'unes àrees molt determinades. En segon lloc, la ciutat acull ètnies, religions, patrons culturals i cosmologies molt diverses. I en tercer lloc, molts usuaris de la ciutat són efímers, temporals. Tant els turistes, com els visitants, com els estudiants, com els backpackers, com els residents a la recerca d'oportunitats hi són, però marxaran. Tot plegat crea una atmosfera urbana inèdita, molt més líquida, molt més fràgil, però també estimulant, creativa i diversa. 

La ciutat pot renunciar a la seva condició de ciutat món. Pot iniciar un procés complex d'expulsió de talent, d'empreses, d'estudiants, de turistes i de diversitat i intentar recuperar l'atmosfera urbana de principis del XX, la ciutat dels prodigis. O pot intentar gestionar aquest caràcter cosmopolita amb una revindicació activa dels seus elements nuclears, amb una resistència beligerant contra l'aiguabarreig uniformador. Crec que en la crítica al turisme hi ha quelcom de més profund, que és la desorientació d'una ciutat adolescent, que sent una nostalgia sobrevinguda de la ciutat que un dia fou. I com totes les nostàlgies, amb una barreja entre realitat i ficció, amb una visió deformada que et fa pensar que tot els temps passats foren millors. 

Una proposta

No és possible un projecte turístic desvinculat del projecte de ciutat. Jo crec que Barcelona pot ser una ciutat global, un node internacional que és capaç de crear oportunitats, idees, projectes i grans iniciatives. Aquesta condició és fràgil i inestable, perquè el tsunami asiàtic està creant desenes de ciutats competidores, que aspiren a esdevenir ciutats globals. I perquè Europa és un continent de ciutats extraordinàries, disposades a recuperar una fortalesa perduda. Barcelona pot ser una ciutat hospitalària i oberta. I ha d'assumir que la seva estratègia internacional crearà densitats i crearà diversitats. I que inevitablement atreurà turistes. 

Simultàniament, la ciutat ha de crear una estratègia de recuperació dels seus barris. Fer dels barris l'escala natural de les identitats locals, de la presa de decisions, de la democràcia directa, de la gestió urbanística, del disseny d'activitats, de l'assaig de noves formes de relacions econòmiques, de la protecció d'allò que és nuclear. No és una estratègia pública, sinó col·lectiva. No podem desplaçar la responsabilitat del que ha passat o del que cal fer a l'Ajuntament. És un procés compartit en el que totes les petites decisions (com em desplaço, on compro, com en relaciono,...) afecten al projecte de l'entorn immediat. El barri permet recuperar l'escala humana de la ciutat i contrapesar les tensions d'una ciutat global.

Un model de turisme?. Millor un model ciutat. La meva proposta seria aquesta: Una ciutat global, una ciutat amb vocació unniversal, construïda i gestionada des dels seus barris, dinàmics i diversos. Una versió més de la dialèctica local - global, que mou el món contemporani. 

27 agost 2014

Turisme vs Barcelona. First Round



Abans que es creïn escamots ciutadans que segrestin turistes i demanin barrets de mexicans per alliberar-los, proposo que pensem. Pensem primer el diagnòstic. I pensem segon les solucions. Abans de continuar, però, deixin-me que els hi proposi cinc sentències que no argumentaré (perquè ja ho he fet en altres posts) i sobre les que fonamento la resta del post.
  1. Barcelona no té molts turistes. De cada 100 persones que hi ha a la ciutat un dia qualsevol a una hora qualsevol, dues són turistes i 98 no ho són.
  2. Barcelona no té monoconreu turístic. No és ni Bali ni les Seychelles. El turisme representa entre un 10% i un 12% del PIB, si considerem els efectes indirectes i induïts, és a dir, els beneficis del turisme sobre altres sectors econòmics.
  3. Barcelona té turistes perquè és una ciutat d'èxit. Té turistes perquè atreu empreses, fires, congressos, artistes i capitals. 
  4. Barcelona és un accident en el mapa internacional de ciutats interessants. És una nouvinguda, entre Roma, Sydney, Pekin o Bangkok. I és una situació fràgil, inestable. El risc que la ciutat torni a ser invisible és molt alt. 
  5. No existeix 'el turista' de Barcelona. Un delegat indi al WMC, un ucraïnès que es cura el maluc, un artista italià que busca inspiració al monestir de Pedralbes, un comercial de raspalls de dents, la família Bofarull de Guimerà que dormen a Barcelona la vigília de l'11S i un comiat de solter de joves galesos disfressats de Heidi tenen en comú els 23 parells de cromosomes. I poc més. 
Diagnòstic

El principal problema del model turístic de la ciutat és l'extrema concentració de l'activitat turística en un pocs barris, molts pocs. A diferència de Nova York, de París, de Singapur, de Lisboa o de Roma, el turisme es mou en una minúscula quadrícula de la ciutat. Els barris més afectats són el Raval, el Barri Gòtic, la Dreta de l'Eixample, l'Antiga Esquerra de l'Eixample i una mica menys el barri de Sant Pere. Afegim que Ciutat Vella és un districte molt petit, perquè les dimensions de la ciutat intra muros són particularment reduïdes en el context de les grans ciutats europees. 

És important que consensuem el diagnòstic. Hem de ser molt precisos en el diagnòstic, perquè cada problema té una solució diferent. El més important és encertar el problema. Jo no penso que la ciutat tingui massa turistes. Tampoc crec que el perfil del turista sigui inadequat i que el seu grau d'incivisme superi el dels locals. No crec en absolut que Barcelona sigui una destinació de "turisme d'alcohol". No sé ben bé què es vol dir quan es parla d'error del "model turístic". La meva proposta és aquesta: Les tensions del turisme de Barcelona provenen de l'extrema concentració de l'activitat en un espai molt reduït. 

Els efectes

Que l'activitat turística es concentri en un espai molt reduït provoca, en primer lloc, molèsties. No és còmode viure en un espai on costa caminar, on és impensable trobar aparcament, on has de fer cua per comprar una barra de pa, on les nits s'omplen de crits i músiques, on inevitablement tot plegat bruteja una mica. La densitat urbana té límits que, si són superats, es crea un espai asfixiant, una distopia urbana. L'Eixample és un espai molt més capacitat per amortiguar l'impacte de la sobrecàrrega que Ciutat Vella, un petit eixam de carrers laberíntics. Tanmateix, la ciutat sencera pateix una forta pressió per l'activitat dels residents i el fortíssim ritme pendular dels commuters. Algunes de les reflexions sobre la dinàmica urbana les poden trobar a l'Agència d'Ecologia Urbana de Barcelona.  

Un espai petit amb una forta pressió implica que els elements urbans tenen una forta demanda amb una reduïda oferta, de manera que el preu del sòl tendeix a incrementar-se. Aquest és un segon impacte que pateixen els residents: El mercat els expulsa perquè els beneficis turístics potencials són més elevats que els comercials o residencials. La ciutat turística s'encareix. En realitat, els mecanismes són més complexos i segueixen normalment el cercle viciós que proposa Russo per al cas de Venècia.

El tercer efecte és la pèrdua de la principal característica de la ciutat mediterrània, que és la complexitat. Les ciutats funcionen perquè són una textura de convivència d'usos molt diversos, industrials, residencials, comercials, serveis o lúdics, que s'organitzen en una tensió constructiva. Si alguns barris de la ciutat perden aquesta complexitat, l'equilibri urbà s'altera, com també s'altera la percepció ciutadana d'aquell espai. Barcelona corre el risc de crear barris on només una activitat marca el ritme de l'espai urbà. 

Solució 1. Menys turistes

Crec que la ciutat continuarà incrementant el número de turistes en els propers anys de forma constant. Que la tendència serà més i no menys turistes. Bastants més. S'ha iniciat un procés d'esclat turístic d'Àsia (i altres espais del món), que incrementaran els fluxos cap a les ciutats més atractives d'Europa, i Barcelona és una d'elles. És possible també que la pressió sobre l'espai turístic creï un ofec que acabi deteriorant l'atractiu turístic. 

Es podria pensar que l'única forma d'aturar aquest procés és frenant el número de turistes. Ara bé, com ho fem això?. La normativa urbanística defineix els límits físics de la ciutat i també proposa un llindar màxim de creixement residencial. Però a les ciutats els hi és molt més complicat regular el número màxim d'usuaris de la ciutat. Res no impedeix (ni pot impedir) que els catalans omplin la capital un dia qualsevol, com ara un 11S. La ciutat no pot aturar que els milions de turistes a les costes catalanes vulguin visitar el Barri Gòtic o el Born. En una ciutat que el 1841 cridava "Abajo las murallas", no és fàcil imaginar un procés de reconstrucció simbòlica de les muralles del XIX. 

És important insistir que el flux turístic és una derivada de la capacitat d'atracció de la ciutat. Barcelona és un imant de concerts internacionals, de grans esdeveniments esportius, de fires mundials, de filmació de pel·lícules i anuncis, d'estades d'estudiants internacionals, de nous negocis, de laboratoris d'innovació... i de turistes. Quan les ciutats són atractives (i, per tant, atractores) els hi és molt difícil discriminar els elements que hi atreu. Quan la massa és gran, inevitablement la llei de la gravetat farà caure pomes, però també les fulles del pomer. Per tant, als portaveus del "Turistes, go home" i "Barcelona pels barcelonins" els convé recordar que la ciutat pot recuperar l'anonimat internacional si s'activa aquest mecanisme centrífug. 

Solució 2. Menys accessos

Un mecanisme lògic podria ser limitar les vies d'entrada. I aquest és un bon exemple de les relacions entre turisme i no turisme. Que Barcelona sigui una destinació mundial permet obrir rutes directes amb Bogotà, per exemple. Són rutes que seran usades per turistes que venen a la ciutat, però també per Roca Salvatella que ha obert una delegació a la capital colombiana en el seu procés d'internacionalizatció. El trànsit turístic permet crear demandes potencials que afavoreixen les connexions entre Barcelona i el món. Connexions turístiques, però també industrials, comercials, financeres o educatives. És molt difícil tancar l'aixeta del trànsit turístic i mantenir l'estratègia de la internacionalització de la ciutat, i del país. 

Amb dues excepcions, però. La primera són els creuers. Barcelona és la gran capital europea dels creuers i és evident que aquesta sí és una activitat 100% turística. A diferència de l'opinió pública de la ciutat, jo no sóc anticreuer, entre altres motius perquè dues terceres parts dels creueristes surten o arriben a la ciutat (o ambdues coses), de manera que usen els serveis turístics i comercials com la resta de turistes, inclosos els hotels. Però sí crec que convé un debat sobre els creuers a Barcelona. I urgeix definir el límit màxim de tolerància de la ciutat a les entrades per vaixell. 

La segona excepció són els autobusos. Moltes ciutats europees han regulat els accessos dels autobusos com un mecanisme de regulació dels visitants. Allunyar l'aparcament dels busos permet tant dissuadir els visitants d'estades molt curtes com sobretot incentivar nous espais de la ciutat. Crec que el referent europeu és el model de Salzburg, el park and ride, que ha inspirat estratègies similars a mitja Europa. 

Solució 3. Menys hotels

Els hotels són els principals centres d'acollida de turistes en les ciutats, especialment les grans ciutats. Una forma de distribuir els fluxos turístics és limitar el número d'establiments (o de places, millor) en una àrea, el que permet desplaçar una part de la pressió cap a noves àrees. Molts espais turístics usen la limitació de planta com a estratègia de control de creixement, com per exemple Mallorca, on la normativa preveu que cada hotel nou ha d'aixecar-se després de tancar un vell hotel. La norma és admirable, però en la pràctica la compra venda de places hoteleres a Mallorca ha estat gairebé nul·la. El Pla d'usos de Ciutat Vella limita el creixement d'establiments adreçats als turistes (com ara els hotels), de manera que cada nou establiment ha de "tancar" un hotel ja existent.

El model de la limitació de places hoteleres té com a mínim tres problemes. El primer és que els hotels són eines de rehabilitació d'edificis en el centres històrics, com s'ha portat a terme a Mallorca, amb el boom dels hotels boutique. Això ha permès posar en valor edificis en els que era difícil proposar altres usos. El segon problema és que (com ha passat a Ciutat Vella) la limitació de creixement dels hotels i els HUT (habitatges d'ús turístic) ha donat lloc a un esclat de noves ofertes, que es comercialitzen amb portals P2P bàsicament. Així, mentre que l'Eixample ha absorbit una part significativa del creixement de noves places d'HUT, estancades a Ciutat Vella, les ofertes del portal airbnb es concentren sobretot en aquest districte.

El tercer problema és que desplaçar l'allotjament no és sinònim de desplaçar l'activitat turística. Hi ha pocs estudis que analitzin l'efecte de la ubicació dels hotels en els moviments dels turistes. L'estudi de Shoval a Hong Kong suggereix que emplaçaments diferents creen itineraris diferents, però la mostra no és prou representativa. És fàcil intuir que en una ciutat on els nodes estan concentrats en només dos districtes, la localització perifèrica dels hotels no evitarà la congestió en les hores punta. De fet, moltes ciutats han expulsar la planta hotelera i l'únic resultat ha estat la creació d'una oferta hotelera perifèrica on s'allotgen els turistes que ocupen la ciutat durant el dia. Penseu, per exemple, en el cas venecià. 

Solució 4. Menys apartaments

L'oferta no hotelera ha entrat a formar part del paisatge turístic de totes les grans ciutats del món. A Barcelona, el número d'habitatges d'ús turístic inscrits en el registre és d'uns 7.500, unes 20.000 places registrades davant de les 70.000 places hoteleres de la ciutat. És probable que l'oferta i la demanda parahotelera creixi de forma sensible en els propers anys, al mateix ritme que estan canviant els hàbits dels turistes metropolitans. Com ha fet amb els hotels, la legislació intenta desplaçar l'oferta des del centre de la ciutat cap a noves àrees, ja que el pla d'usos bloqueja la capacitat de creixement de noves places. L'Eixample ha estat el principal receptor d'aquesta fuita.

És cert, però, que l'oferta de Ciutat Vella és sensiblement superior a la que consta en el registre d'habitatges d'ús turístic. I una de les principals vies de sortida de les places no registrades han estat els nous portals P2P, i per això airbnb centra la major part de la seva oferta al Barri Gòtic o el Raval. No hi haurà estratègia turística possible si no se cerca una via de control d'aquestes ofertes parahoteleres, tot i que no serà fàcil. Primer, perquè la Unió Europea és bastant reàcia a la regulació del P2P. Segon perquè la Llei 9/2011 aprovada pel Parlament afavoreix aquesta mena de pràctiques. Però al marge del debat legal, perquè és molt complicat aturar un procés atomitzat, dinàmic i canviant. 

La realitat serà cada vegada més complexa, també perquè canvia la naturalesa mateixa dels turistes. Els recomano la lectura de l'article de Russo i Quaglieri sobre els post-bohemis i les noves classes turístiques. Les ciutats internacionals hostatgen no només turistes, sinó estudiants universitaris, rodamóns, artistes a la cerca d'inspiració, treballadors eventuals, executius instal·lats temporalment, fotògrafs free lance, aprenents d'escriptor, Zuckebnergs frustrats... una cohort de nouvinguts que no fan de Barcelona la seva ciutat d'arribada, sinó una estació en el seu periple vital. No són turistes, però tampoc residents. No creen barri o, en tot cas, creen un concepte de barri diferent. 

Solució 5. Nous nodes

Sabem que el ritme turístic es mou entorn la capacitat d'atracció dels nodes de les ciutat. Les guies, els fulletons, el bus turístic, els quaderns de viatge, les excursions... tota la indústria turística està organitzada per a què el visitant vegi el màxim possible d'elements interessants, de sights (allò que ha de ser vist).  París té almenys un node tres estrelles a cada arrondisement i Singapur ha fet de cada barri una atracció turística. Però a Barcelona, la Catedral, el Picasso, el Gòtic, les Rambles, la Boqueria, el MACBA són a Ciutat Vella i les principals peces del Modernisme en un eix de l'Eixample. Només uns pocs elements (Park Güell, Sagrada Família, Miró, MNAC) s'escapen de la claustrofòbia de l'oferta de nodes de la ciutat. 

Expulsar hotels o apartaments no és suficient. Els turistes dormiran lluny i passaran el dia novament en el perímetre de la ciutat vella i el primer eixample. La ciutat ha de reforçar l'aposta per un sistema polinodal i dispers. I això no és fàcil. Precisa de la complicitat de la indústria turística i precisa també d'una acurada selecció d'allò que és susceptible d'ampliar la mirada del turista. I ja que no hi existeix 'el turista' sinó diversos tipus de turistes, el catàleg de nous nodes ha de poder-se declinar, adaptar-se a les necessitats i gustos canviants dels nous turistes.

Solució 6. Nous barris turístics

Crear nous nodes és una forma eficient de distribuir els fluxos. Però un node només és capaç d'atreure de forma temporal l'atenció del visitant, perquè com diu Lefebvre "la relació amb l'extraordinari és efímera". El Park Güell o la Sagrada Família són grans contenidors de turistes, però només aconsegueixen crear un flux d'entrada i un de sortida, entorn el qual se situen les infames paradetes turístiques. Obrir el catàleg de nodes és molt millor que mantenir la pressió en un espai reduït. Però necessitem passar del node al polígon, és a dir, del sight al barri.

Barcelona és una ciutat de barris. De fet, totes les grans ciutats han nascut per l'addició pacient durant la història de peces més o menys autònomes, amb una profunda identitat. L'estratègia b4rcelon3s cerca precisament això: Posar en el mapa turístic el mosaic de barris de la capital. Buenos Aires és Puerto Madero, Caminito, Recoletos, Palermo..., potser perquè el centre no té la personalitat dels grans centres europeus. París, Rio, Singapur, Lisboa, Bilbao, Berlin o Sydney són ciutats turístiques que han fet de la dispersió de barris turístics l'eix de la seva estratègia urbana. És molt més complicat potenciar nous barris turístics que posar en valor nous nodes i el risc de fracàs és alt. Els turistes no van on les autoritats locals diuen que han d'anar, sinó on consideren interessant anar-hi. I crear un moviment centrífug és llençar un tronc en sentit contrari al corrent. No serà fàcil, però és possible.

En turisme, les estratègies push (expulsió) són poc eficients. Necessitem estratègies pull (atracció). Més que fer fora els turistes d'uns determinats barris, els hem de donar arguments per a què vulguin anar a nous barris. 

Solució 7. Ampliar els límits turístics de la ciutat

Macau és per a la majoria de turistes un barri més de Hong Kong. Versalles o Eurodisney són peces del París turístic, de la mateixa manera que Tigre forma part dels catàlegs de Buenos Aires o Setúbal de l'oferta de Lisboa. Barcelona necessita expulsar turistes de la ciutat. Novament, no tant omplint els carrers de pancartes contra ells, com suggerint rutes de proximitat. Avui Montserrat, La Roca Village o Sitges ja formen part de l'oferta turística de la capital. Però la ciutat ha de portar a terme una acció més decidida de promoció turística de la no Barcelona: Girona, Poblet, el Dalí, Tarragona, la Costa Brava poden ser aliades en el model turístic de la capital. És molt complicat per a la indústria turística (i per la pròpia ciutat) explicar que una de les millors formes d'evitar el col·lapse turístic de la capital és reforçant altres espais.

Una persona que viatja a Andalusia, és molt probable que visiti almenys Còrdova, Sevilla i Granada. Qui s'apropa a l'oest del USA, passa per San Francisco, Las Vegas, Yosemite o LA. En una segona etapa, la ciutat podria no només posar en valor espais propers, que generen visites d'unes hores fora de Barcelona, sinó estades turístiques en altres localitats. Imagino, per exemple, tres dies a Barcelona i tres dies al Pirineu; o l'eix Girona - Barcelona - Tarragona; o una oferta litoral - Barcelona. Paradoxalment, el futur turístic de la ciutat passa per la seva capacitat d'integrar el país en l'imaginari de la capital. 

Solució 8. Recuperar la vida urbana

La Barceloneta té 16.000 habitants. Jo no crec que hi hagi 700 apartaments al barri com diuen els veïns, però si admetem aquesta hipòtesi parlem de poc més de 2.000 visitants amb plena ocupació. 3.000 si voleu. Són minoria. És cert: El barri té la pressió afegida dels turistes allotjats en altres zones de la ciutat. I una part dels seus residents són allò que Russo i Quaglieri anomenen post-bohemis, residents temporals. Però parlem d'un turista per cada vuit residents; en algunes localitats de la costa catalana hi ha a l'estiu un resident per cada vuit turistes. 

Hi ha una forma d'evitar la desertificació comercial de la Barceloneta i és evitant els centres comercials periurbans, els baricentros o els roca villages. Si els residents del barri (i dels barris veïns) usen de forma intensiva els serveis urbans locals, podran fer front, ni que sigui parcialment, a l'allau de serveis turístics. Si els residents empren les places locals, els carrers locals, les botigues locals, segurament el barri recuperarà una part de la seva identitat perduda. 

Les ciutats europees (turístiques o no) perden comerç urbà perquè els residents compren en grans superfícies situades en espais perifèrics. Perden vida urbana perquè els residents fa temps que no omplen les places i els jardins. Perden activitat al carrer perquè els nens ja no juguen entre les voreres o en les petites places. Perquè hi ha un fenomen global de renúncia a l'espai públic i sublimació de l'espai privat. Amb o sense turistes, les ciutats estan perdent el seu principi essencial, que és la vida pública. I no accepto l'argument que Barcelona és massa gran com per a apostar per un procés de  recuperació de la vida urbana. Ara fa uns mesos passejava per la ciclovia de Bogotà, un eixam de carrers sense cotxes que és usat per dos milions de persones cada diumenge: Passejos, partides espontànies d'escacs, tertúlies a peu de carrer i centenars de venedors improvisats. 

En resum
  1. Barcelona necessita generar un procés centrífug, en oposició a la dinàmica centrípeta.
  2. No existeix una única solució que resolgui aquest conflicte, sinó una combinació d'elles.
  3. Les estratègies pull són molt més eficient que les estratègies push.
  4. Les reglamentacions i normatives, per elles mateixes, no solucionaran cap problema.
  5. No és només un problema de l'Ajuntament. Les decisions ciutadanes (on comprar, on menjar, on passejar) poden tenir més impacte que tota l'estratègia turística. 
  6. Un excés de turismofòbia pot expulsar turistes, però també residents, capitals, estudiants, idees i, en definitiva, pot retornar la ciutat a l'anonimat internacional.
  7. Una situació inercial sí pot col·lapsar el model, per colmatació.