12 setembre 2014

Siete argumentos para votar



El tic tac del proceso sigue su curso y nadie sabe cómo va a acabar esto. Les voy a decir cómo no va a acabar: No pasa nada, todo sigue igual y todo el mundo para su casa. Esto no va acabar en nada, aunque el Gobierno crea que las heridas se curan solas. Si en el dibujo estratégico de Moncloa creen que esto es una pirotecnia, bonita pero inútil, es que la miopía del Gobierno ha alcanzado ya el nivel Rompetechos. 

No apelo al Gobierno. Sé que no voy a convencer a Rajoy y lógicamente tampoco creo que este señor vaya a leer esto que escribo. Me dirijo a usted, Carlos de Cuenca, Andrea de Dos Hermanas, José Luis de Gijón. Les pido que nos ayuden a salir de esto de la única forma que se puede salir, que es votando. Sí, lo sé. Han escuchado mil razones por las que no es posible votar. Me gustaría rebatir algunas de las excusas más comunes. ¿Me acompañan?.

Es ilegal. La soberanía del pueblo español reside en el pueblo español

Pues es cierto. Solo los españoles pueden decidir qué hacer con España. La propuesta es la siguiente: Que los españoles decidan que los catalanes decidan. Eso no es renunciar a la soberanía, sino usarla de manera generosa y sensible. Se podría votar en el conjunto de España, es verdad, pero sería un tanto extraño. Por ejemplo, ¿se imaginan un referéndum por la independencia de Murcia, en el que los murcianos votasen que no y el resto de España votase que sí?. ¿Qué habría que hacer?. ¿Expulsarlos por la fuerza?. Lo lógico en el delicado tema de la escisiones es que primero sepamos si un territorio desea separarse y luego decidir. 

Alguien podría pensar que por mucho que los catalanes quieran irse, si el resto de España no está de acuerdo, no se pueden ir. Pero es una situación terrible: Retener por la fuerza, ignorando una opinión mayoritaria (si lo fuera). A mi me parece que un estado moderno, con un profundo sentido democrático, con una sociedad madura, no debería aceptar eso. Sería más lógico usar la soberanía de la siguiente manera: Si ellos deciden irse, nosotros decidiremos que pueden irse. Como ha hecho Gran Bretaña. Como hizo Quebec. 

Quiero insistir en este punto: No se trata de que los catalanes usurpen la soberanía a los españoles. Se trata de que los españoles usen su soberanía de una forma elegante, madura y sensible. Votad y acataremos el resultado.

Es una imprudencia: Es mayoritario el sí

Es bastante probable. Ya sé que hay una gran tradición en los gobiernos modernos de convocar referéndums que uno sabe que va a ganar. La Constitución Española, la OTAN, la Constitución Europea, el Estatut... Incluso diría que Cameron aceptó el referéndum porque estaba convencido que lo iba a ganar. Los gobiernos convocan consultas para ganarlas. Y si no, no los convocan.

Eso tiene toda la lógica desde la perspectiva de un gobierno. Por eso, no le apelo a él. Me dirijo a usted, un ciudadano cualquiera de una ciudad cualquiera de España. Si todo esto fuera cierto, si de verdad existiese hoy un sentimiento mayoritario a favor del sí, lo más lógico sería encontrar el mecanismo que permitiera dar respuesta a esa mayoría. ¿No le parece tramposo, incluso inmoral, que exista una mayoría invisible?. ¿Que si sospechamos que la mayoría apuesta por una vía, el único mecanismo que improvisemos sea el de negarles la voz y el voto?. ¿Qué país construímos si silenciamos mayorías?.

Quiero pensar que el principal argumento contra una votación no es que no gusta el resultado más probable. Quiero pensar que en esta regeneración democrática que el país está iniciando, asumimos que no evitamos los conflictos con mordazas.

Es táctico. Cataluña no se quiere ir, solo mejorar su situación

Creo que éste fue el diagnostico inicial del Gobierno y puede que aun lo sea. En realidad los catalanes no se quieren ir, sino que desean más concesiones y si aceptamos un referéndum vamos a tener poco margen de maniobra en el proceso de negociación. Hay quien cree que al final bastará con un par de competencias, un poco de dinero y un gesto simbólico para frenar el proceso. De manera que si éste va a ser el resultado final, mejor no abrir la caja de Pandora de la consulta y llegado el momento, haremos una oferta irrenunciable.

Tengo que decir que el Gobierno catalán es responsable de esta percepción. Después de 30 años de acuerdos tácticos, de negociaciones sotto voce,  puede que en el Gobierno piensen que esto es una gran comedia para forzar un acuerdo más favorable. Y, por lo tanto, hay que medir los tiempos y no demostrar debilidad. Pues bien, esto no va a pasar. No hay competencia, ni pacto fiscal, ni gesto simbólico, ni reforma del Senado que evite el referéndum. No hay faroles, ni tics de mus, ni cartas marcadas. Esto no es simulacro y quien lo crea, se va a hundir con el barco. El tiempo no juega a favor de la unión, sino de la independencia, porque cada gesto de indiferencia recluta un nuevo independentista.

Es falaz. Los catalanes están manipulados

La versión es la siguiente: El Gobierno ha creado una estrategia combinada escuela - periódicos - TV3, que ha hecho creer a los catalanes cosas que no son ciertas. Están manipulados, de manera que su voto estaría condicionado por esa acción sistemática del Gobierno, que lleva 30 años creando independentistas. Hoy leo en el ABC que el Gobierno está adiestrando a medio millón de musulmanes para que voten que sí, en una de las páginas más grotescas de la prensa española contemporánea. 

Este argumento tiene de entrada un problema casi ontológico. Si el Gobierno ha manipulado a los catalanes, ¿por qué los catalanes pre-manipulación votaron al Gobierno que los manipularía más tarde?. Es decir, ¿cómo consiguió el Gobierno llegar al poder antes de manipular a los votantes?. Tiene además un problema histórico: Si un Gobierno puede, con unas sesiones de televisión por aquí y unas dosis de escuela doctrinaria por allá, hacer creer a alguien lo que el Gobierno desee, ¿por qué el catalanismo aguantó 40 años de matraca franquista?.

Pero vayamos al fondo. He visto algún programa a TV3 donde faltó una visión más amplia. Y yo me ahorraría algún párrafo del libro de texto de Sociales de mi hijo. Y confieso que a mi esto del Tricentenario, ni fu ni fa. También tengo que decir que he visto fragmentos de Telemadrid, de Canal 9 o de la TVE de Urdaci (¿recuerdan?) de vergüenza ajena. Siempre que criticamos la manipulación, damos por sentado que desde nuestra orilla no hay bóttox ni retoques de la realidad. Pero sobre todo, negamos a la sociedad catalana sentido crítico, capacidad de análisis o pluralidad. Porque, ¿cómo explicamos que TV3, esa fábrica de separatistas, haya alcanzado este agosto su mínimo histórico con un share del 11,8%?. ¿Quién manipula al 88% que ha visto Antena3 o TVE?. 

Ni Cataluña ni España son Corea del Norte. En el país del 15M, de las redes sociales, del fin del bipartidismo, de una población universitaria por encima de la media europea, me cuesta imaginar ese mecanismo de los perros de Pavlov, en los que bastan dos programas de televisión para cambiar una sociedad. 

Es peligroso. Una consulta dividirá la sociedad

Pues es cierto. Ante una consulta binaria (sí o no), la sociedad se divide entre el sí y el no. Si hacemos un referéndum sobre las nucleares, nos dividiremos entre el sí y el no. Y si tenemos que decidir entre Beatles y Rollings, crearemos dos grupos. 

De hecho, hay muchos grupos binarios: Los que ante una imagen morbosa en la TV dicen "No puedo verlo, no puedo verlo" y los que dicen "Mira, mira, mira". Los que en museo de arte moderno ponen cara de entender algo y los que en un museo de arte moderno ponen cara de no entender nada. Los que explican un chiste que hace gracia y los que explican el mismo chiste y no hace gracia. Los que dejan propina y los que gritan airadamente "Pues a mi nadie me da propina por hacer mi trabajo". Las sociedades, por fortuna diría, se dividen y subdividen en grupos que conviven aunque discrepen.

Lo sé. He hecho trampa. Lo que quieren decir no es que divida en el sentido que agrupe a dos colectivos, sino que los enfrenta, los pone frente a frente. Pero cualquier observador en Cataluña puede constatar que esta división forma parte del día a día cotidiano. Que con consulta o sin ella, están los del sí y los del no. El referéndum no evitará esta dualidad, pero sí hará visible a los partidarios del no. Como ahora la consulta es una entelequia, los del no son invisibles. Abrir las urnas, permitirá eschuchar los unos y los otros, sacará de la clandestinidad los argumentos a favor de la permanencia en España.

Pues sí, el referéndum divide la sociedad, como todos los referéndums. Pero en realidad, la sociedad ya está dividida. Y que haya dos grandes grupos que defiendan dos grandes ideas me parece más bien un síntoma de normalidad.

Es absurdo. A Cataluña le iría peor fuera de España

Es una posibilidad. Tal vez este movimiento popular sea un suicidio colectivo y Cataluña pierda peso en Europa, comercio con España, relaciones con América y papel en el Mediterráneo. Puede que se resienta la industria, el turismo, el modelo energético o la proyección de Barcelona en el mundo. O puede que no. Tal y como está el panorama, yo no me arriesgaría mucho a hacer cálculos futuristas, no sea que un peak oil o un boom de África arruine todas las predicciones ceteris paribus. Y es verdad que el soberanismo vende la independencia como El Dorado. Tanto como que el unionismo lo vende como la apocalipsis. 

Pero la cuestión no es ésa. No se trata de un debate tecnocrático, Excel en mano, que calcule pros y contras de la escisión. La democracia no es la razón de la mayoría, porque la mayoría a veces se equivoca. La democracia es el derecho de la mayoría a equivocarse. No se trata de si el sí o el no tienen razón, tienen más argumentos. Se trata de algo mucho más nuclear: El derecho a decidir, incluso a decidir una solución equivocada. 

Los argumentos en contra de la secesión no pueden bastar para impedir un referéndum. Eso sería como admitir que unos pocos piensan por todos. Si existen argumentos sólidos a favor de quedarse (que los hay), lo más práctico es facilitar una consulta y convencer a una mayoría de los motivos para mantenernos unidos.

Es insolidario. A España le va a ir peor sin Cataluña

Pues es bastante probable. A ningún estado le apetece desprenderse de una parte de su territorio, de su capital humano, de su talento y de su capacidad empresarial o de su sistema logístico. Además, si Cataluña tiene una renta per cápita superior a la media, no es temerario pensar que el sistema económico y financiero del país se va a resentir. A diferencia de muchos catalanes, defiendo que el déficit fiscal no es lo que Cataluña va a ganar si se independiza. Pero probablemente sí será lo que pierda España, como ha recordado Monago.

Y éste es un argumento tenaz, muy sólido, que a mi me hace pensar mucho. ¿No será al final un gesto insolidario que evita la solidaridad territorial para ser, en definitiva, un poco más ricos?. Pero la sanidad universal que defendemos para todos los españoles, no incluye a los ruandeses o los haitianos. Nuestro modelo de educación pública no vale para Bolivia ni para Timor Oriental. España también limita la solidaridad a los españoles y excluye a los no españoles. Y los colombianos a los colombianos. Y los finlandeses a los finlandeses. En este modelo imperfecto que hemos heredado, los estados son eso: el ámbito geográfico en el que fijamos el límite de la solidaridad.

Y es cierto que muchos países tienen una política de solidaridad internacional, de igual forma que hay individuos que colaboran con ACNUR o con Médicos sin Fronteras. Hay cinco países que han llegado al umbral del 0,7% que propuso la ONU en 1980. Pero hay un principio básico que regula eso que llamamos solidaridad: Ha de ser voluntaria. No se puede forzar. Si Cataluña continúa en España, debe contribuir a la solidaridad interterritorial, porque eso quiere decir formar parte de un estado: Fijar los límites territoriales de la distribución de rentas. Pero eso es la consecuencia de estar en un Estado. No puede ser nunca la causa. Cataluña no se puede quedar en España simplemente porque si se va los españoles serán un poco más pobres. 

Un gesto 

Apoyar un referéndum, que es probable que favorezca el sí, y que dibuja un escenario que es probable que perjudique al resto de España. Nunca fue más difícil pedir comprensión. Pero si una mayoría de los catalanes quieren irse, por las razones que sean, lo más justo, lo más razonable, lo más lógico es que se vayan. 

Casi no quedan personas en Cataluña que no admitan que lo más sensato es votar. Muchos creen además que hay que votar sí. Pero es que hasta la fecha no se han oído los argumentos del no. Como no hay referéndum, no hay razones. Votar para aportar una visión desde el no. Votar para debatir. Para contrastar. Para hablar y escuchar.

La sociedad española es una sociedad muy madura. Tolerante. Pero sobre todo es justa. Es una sociedad cansada de los vicios de una vieja política, que se plantea el reto de una gigantesca regeneración. Que sabe que hay que empezar a hacer las cosas de forma diferente, combatiendo los discursos vacíos, los tics del pasado y sobre todo, las situaciones injustas. Me atrevo a decir que no será creíble este cambio si ante un grito de millones de personas se responde con un silencio.

Me atrevo a sugerirle que nos ayude a votar. Pidiendo al Gobierno que admita la vía del voto (#QueVoten). Que ajuste la ley a la realidad y no la realidad a la ley. Apoyando una causa que es justa. Y además, necesaria.

Y otro día les cuento qué votaría. 


09 setembre 2014

El coche con la llave de 1000 euros. Y pico.



Pues sí. No sé muy bien cómo ni porqué pero perdí mi llave del coche. Lo siento. Las llaves no se pierden, lo asumo. Pero antes de dejar eternamente mi Toyota Auris aparcado en la calle, como una farola desconchada, como el monumento a mi torpeza, decidí pedir una nueva llave. Cuando digo llave me refiero a ese artilugio prodigioso que permite abrir un vehículo y ponerlo en marcha, ya saben, una llave.

Llamo a Toyota y se extrañan. ¿Ha perdido usted la llave?. Parece ser que en Toyota los conductores no pierden las llaves. De hecho, en los anuncios de Toyota los individuos no tienen sobrepeso, ni alopecia, ni acné, ni siquiera tienen que recortarse las cejas. Son coches pensados para personas que no pierden llaves, de manera que en Toyota se colapsaron cuando les dije que no la tenía. Ya le llamaremos, me dicen, como si tuvieran que acceder al manual de las demandas extrañas, por supuesto, escrito en japonés.

Tengo en mis manos el presupuesto de Toyota. Sí, es un poco raro que una llave tenga un presupuesto. Tú vas a comprar seis hamburguesas y no te envían primero un presupuesto en pdf. Que te hagan un presupuesto ya es el primer síntoma de un precio que no te esperas. Antes de ver el precio final, los síntomas se multiplican. En primer lugar, la llave procede de Bélgica. Se ve que en Toyota han decidido dispersar las piezas del coche en diferentes países, para evitar confusiones: Las llaves en Bélgica, la tapicería en Rumanía, los volantes en Reino Unido... En segundo lugar, leo cosas que no entiendo como por ejemplo "Sistema Inmovilizador Completo" (sic), como cuando vas a un taller y el mecánico te dice "Eso va a ser el centrifugador de estroncios". 

Me tomo mi tiempo. Preparo una marialuisa e hiperventilo con una bolsa de papel. "Sistema Inmovilizador Completo" resuena entre el yunque y el estribo de mi oído medio, como un terrible augurio. Me armo de valor. Miro hacia el extremo inferior derecho del pdf, esa cifra en negrita. Sufro una leve lipotimia y la marialuisa aún caliente se desploma por la pernera del pantalón. Mil y pico euros. En ese momento, lo de sistema inmovilizador completo adquiere todo su sentido.

Llamo a Toyota, al departamento recién creado de llaves perdidas, y aclaro que yo la llave no la quiero con incrustaciones de amatista, ni con una talla a mano de Chillida, que me conformo con una llave de esas que abren puertas. Me aclaran que Bélgica está muy lejos, que concretamente entre Bruselas y Girona median 1.142 kilómetros, esto es 236 horas a pie según Google Maps. Y que dé gracias que esté aquí y no en Dushanbe, la capital de Tajikistán, que me quejo por vicio. Tras ello, el operario me pregunta con voz cantarina qué día voy a traer el coche. Mire usted señor operario, replico tras otra breve lipotimia, tal vez no me he explicado bien o tal vez todo sea un cruel plan urdido en Tokyo para que me convierta en un asesino en serie, pero mi problema es que los coches en general, y el mío en particular, se abren y se activan mediante una llave, eso que he perdido. Impertérrito, el operario me advierte que no puede activar el sic sin los papeles de coche. Papeles que (como todos los papeles de coches del mundo) están en el interior del coche. Interior al cual no puedo acceder sin una llave. 

Y aquí sigue el Toyota completamente inmovilizado en la calle, a la espera de una llave que llegará algún día desde Bélgica. En ese momento, llamaré a una grúa que remolcará el vehículo durante 40 kilómetros hasta un taller. Justo antes, tal vez con una piedra, tal vez con mi propia cabeza, romperé el cristal delantero y accederé a la guantera con los papeles que permitirán activar el sic. Y a Dios pongo por testigo que ese día será el último que pise un taller de Toyota. 

Y acabo con unas palabras dirigidas al director de Toyota, el señor Akio Toyoda. Querido Toyoda, entiendo que a veces la vida puede ser dura, que tal vez tuvo una infancia infeliz, que alimentarse con algas es repugnante, o que Yizuka se fue con otro y le rompió el corazón. Me hago cargo, Akio. Pero 1.000 euros y pico son aquí, al otro lado del mundo, el sueldo medio de una persona; son 100 menús de 10 euros; son más de una tonelada de sardinas en la Lonja de la Ametlla de Mar. Es lo que vale la entrada de un apartamento o una semana de vacaciones. Aquí, al otro lado del mundo, las llaves tienen el precio de unas llaves. Y no le deseo ningún mal, ni me imagino ningún accidente con un pez globo, pero señor Toyoda si un día Godzila emerge del mar de Japón y aplasta su flota de toyotas con sus llaves incluídas, no me pida que le compadezca.


07 setembre 2014

Si el teu fill juga a futbol...


No hi ha transferències, ni pancartes que demanen samarretes. No hi ha cues a l'entrada, ni fotògrafs amb objectius immensos. No hi ha salaris, ni declaracions, ni rodes de premsa, ni onades a les grades. Però diria que el futbol de base recull millor l'essència d'aquest esport que la coreografia d'egos repentinats del futbol professional.

Si el teu fill (o la teva filla) juga a futbol, potser et reconeixeràs en alguna d'aquestes situacions.

  1. Després d'una setmana particularment dura, sempre tocarà jugar en un poble que està a la quinta forca, en dissabte i a primera hora.
  2. Per contra, si aquell dissabte és un d'aquells escassos dissabtes de l'any en els que decideixes sortir per la nit, el partit serà el diumenge i, naturalment, a primera hora.
  3. Coneixes molts pobles i ciutats del país. Saps on són Vilamaluc de les Tres Torres o Sant Pancraci de Dalt i pots situar en el mapa el seu camp de futbol. Això sí, no tens ni idea de com és l'església o la Plaça Gran. 
  4. En totes les ocasions, la bossa d'esports del teu fill tindrà una peça (digues-li mitjó, digues-li samarreta) d'un altre company. Amb una sola excepció: Quan hi manca una peça, que és la bossa d'un altre company. De vegades, les peces s'han intercanviat de tal manera que el repartiment precisa d'un complex algoritme.
  5. En les poques ocasions en què vas a un camp de futbol d'un equip gran, et sents una mica Paco Martínez Soria a la capital. "Heu vist quines graderies?". "La banqueta té seients folrats!". "Quins lavabos".
  6. La bossa després del partit fa la mateixa olor que el cadàver d'una família de mofetes. Si retornes a casa amb tres nens més, la pudor s'impregnarà en el teu cotxe com si fos un tattoo. 
  7. Constates que l'era del disseny encara no ha arribat a una part del país, quan veus els logos i tipografies de les empreses de les samarretes o les valles publicitàries: Lampisteria Manolo, Grues Pèlach, Cistelleria Puig Domènech...
  8. Un altre tema que precisa d'una reflexió serena és el dels himnes. Si els himnes són les clavagueres de la música, els himnes dels equips de futbol base són com una sessió de karaoke d'un comiat de solters gal·lesos vestits de Bugs Bunny. 
  9. Entre els pares i mares hi ha molta diversitat, però sempre trobem un personatge mític. És un pare, normalment ex jugador, que corre a buscar les pilotes que surten per banda i intenta recordar els seus vells temps amb un xut potent, que normalment acaba a l'altra part del camp. 
  10. Si et un pare novell i vols que no se't noti, només cal que cridis en intèrvals regulars "De cares" o bé "de cares a les pilota". És com una mena de codi intern entre pares, una contrasenya iniciàtica. 
Partits sota la pluja, derrotes de dos dígits, entrenaments tres cops per setmana, Micolor familiar, cerveses en got de plàstic, boletes de goma per tota la casa,... Però per sobre de tot el futbol base és aquell orgull primari quan el teu fill marca un gol fantàstic o fa aquella aturada impossible. 



30 agost 2014

Model turístic i altres unicornis


El debat sobre el turisme de Barcelona està a punt de desplaçar les discussions sobre l'alineació del Barça o l'ingredient secret del Gin Tonic perfecte. Surts una nit qualsevol i després de les primeres converses d'introducció (quin temps que fa, s'ha separat en daixonses...) apareix inevitablement la reflexió sobre "el model turístic" de Barcelona. Per algú que estudia turisme és una situació excepcional. Normalment, només et truquen per demanar-te un web de vols econòmics o la millor ruta per Uzbekistan.

Si féssim un núvol de tags, apareixeirien paraules com gentrificació, massificació, parc temàtic, disneïtzació, qualitat, i sobretot model turístic. Deixeu-me fer sis reflexions sobre el "model turístic" de la ciutat i una proposta concreta. Ah, i si aneu a Uzbekistan, centreu-vos en la Ruta de la Seda, feu un esforç i pugeu fins a Moynaq i eviteu la capital.

1. Model és el que vols ser i el que ets

Alguns utilitzem la paraula "model turístic" per referir-nos a la construcció idealitzada de la ciutat que es fa normalment de forma consensuada, i que pren forma de document, de pla o de contracte programa. En aquest sentit, Barcelona té un model turístic que és el Pla BCN2015, que és un molt bon pla, i que recull moltes de les preocupacions que avui formen part dels debats de carrer. A banda d'una extensa documentació, el Pla fa una proposta estratègica basada en 20 punts carregats de sentit comú. Si hem de parlar de model de Barcelona en termes teòrics, fem-ho amb aquest document.

Hi ha una altra acepció de "model", que és la simplificació de la realitat, és a dir, no tant el projecte com allò que realment ha esdevingut. Es parla del "model turístic" per referir-se a allò que és avui el turisme de la ciutat, la descripció dels elements bàsics que integren l'organització turística de la ciutat. De vegades, aquest "model" (aquesta simplificació de la realitat) és percebuda com el resultat d'un pla previ, d'un model en el sentit de projecte. Moltes de les queixes sobre el "model turístic" de Barcelona fan aquest exercici: Es refereixen a la realitat de la ciutat i consideren que aquesta realitat és el resultat d'un pla previ, concebut des de les administracions i els poders econòmics. Mireu, per exemple, què diu la CUP

2. No hi ha "un model" turístic a Barcelona

La realitat és que no hi ha "un model" turístic a la ciutat, no es pot ressumir la complexitat de les dinàmiques turístiques de la capital amb uns pocs ítems, que és el que ha de fer un bon model. La Barcelona turística és la suma de diverses peces, que no tenen res es comú. L'aposta per les fires internacionals crea "turistes", que són en realitat venedors d'apps de mòbil, de maquinària de processament d'embotits o de grues d'alta precisió. Els qui venen a fer negocis (obrir una línia de franquícies, tancar una delegació, crear una estratègia de màrqueting 2.0) dormen en hotels i consten en les estadístiques com a tals, però és poc probable que pugin al bus turístic. És cert que el turisme d'oci és majoritari a la ciutat, però això aixopluga els seguidors de l'Ajax que van a veure el seu equip al Camp Nou, els entusiastes de la música electrònica que es compren l'entrada complerta del Sónar, els admiradors de l'obra de Miró, els backpapers australians que recorren Europa o un italià gastrònom que s'ha desplaçat des de Roma per sopar al Ticket.

Parlar de turisme a Barcelona de forma genèrica és com referir-se al futur de la indústria del Vallès o les possibilitats de l'agricultura de les Terres de l'Ebre. De fet, hi ha peces del turisme que entren en conflicte amb altres peces. Hi ha turismes en conflictes amb altres turismes. Per tant, quan es diu que el "model turístic" de la ciutat ha entrat en crisi, honestament no sé ben bé què volen dir.

3. Els agents privats turístics són plurals

De la mateixa manera que no existeix "el turista" de Barcelona, tampoc existeix l'hoteler de Barcelona. D'entrada, la despesa hotelera és només un fragment de la despesa global del turisme, de manera que un guia, un comerciant, un taxista, un restaurador, el responsable d'un museu o el dissenyador d'una app que orienta els visitants són agents turístics, tal com ho és el propietari d'una cadena hotelera. Tampoc entre els hotels hi ha homogeneïtat, ja que hi trobem grans cadenes multinacionals, hotels de gama mitjana, petits hostals o pensions gestionades gairebé de forma familiar.

Convé recordar també que a banda de l'impacte directe del turisme, és a dir, la despesa que fa un turista durant la seva estada, existeix un impacte indirecte i un impacte induït. L'impacte indirecte mesura l'efecte de la indústria turística sobre els seus proveïdors de béns i serveis. I gràcies al compte satèl·lit del turisme català, sabem per exemple que el sector agroalimentari català està molt vinculat amb l'activitat turística del país. No vull fer una apologia del turisme amb aquesta afirmació, perquè tots els sectors econòmics generen efectes multiplicadors. Em limito a constatar que "el sector turístic" és una constel·lació d'agents grans, petits, mitjans, transnacionals, locals, tradicionals, innovadors, que no tenen cabuda en la simplificació del "lobby hoteler".

4. Les relacions causals són complexes

En el mecanisme de rellotgeria de les ciutats metropolitanes, cada efecte és el resultat de moltes causes simultànies. En canvi, en aquest debat hi ha una tendència a situar el turisme com a agent causal directe d'efectes urbans no desitjats. ¿És el turisme el responsable de la gentrificació del centre de la ciutat, de la substitució de botigues tradicionals per franquícies impersonals, de la deserció ciutadana de l'espai públic o del caràcter multitudinari de les festes tradicionals?. Si ens traslladem a grans ciutats amb escassa activitat turística (Lyó, Dortmund, Rotterdam, Minsk...), podem veure els mateixos processos: gentrificació dels centres urbans, desaparició del teixit comercial clàssic, proliferació de franquícies globals (de zaras a starbucks), poca presència en els espais públics... Hi ha una dinàmica a les grans ciutats europees que provoca una crisi de la ciutat tradicional, i que és el resultat de l'aliança entre causes molt diverses.

És cert que algunes dinàmiques turístiques poden accelerar aquest procés. També és cert que altres mecanismes turístics poden ser un bon aliat. Hi ha cohorts de turistes interessats en la gastronomia local, en els mercats de proximitat o en el comerç tradicional. I també hi ha cohorts de locals que freqüenten els fast food, que compren en grans superfícies i que no han trepitjat mai un parc de la ciutat.

5. No hi ha una "Barcelona real"

La ciutat dels turistes no és la ciutat real. Aquesta és la tesi central dels ideòlegs de l’antiturisme. És veritat que la ciutat dels turistes no és la ciutat real. Però és que cap ciutat no ho és. Els turistes han construït uns itineraris urbans que segueixen com un ritual, malgrat la seva percepció de llibertat. És cert que consumeixen un fragment de la ciutat i el prenen per un tot: els turistes que transiten per Barcelona en realitat només transiten per uns quants carrers de la ciutat. Però els barcelonins han creat també la seva geografia urbana particular, i si resseguim els seus passos, veurem un gran buit, espais ignorats pels mateixos residents. Totes les ciutats viscudes són necessàriament una minúscula part de la ciutat real, que en realitat no existeix. Ni tan sols és la suma dels fragments. 

Però la crítica contra la ciutat fingida té una segona variant. Alguns diuen que el turisme crea una realitat virtual, allunyada de la identitat de Barcelona; que ignora la veritable identitat de la ciutat i ha creat una versió light, senzilla, immediata i falsa. Però, quina és la identitat de Barcelona? I, encara més: qui és el cronista acreditat per desvetllar-la? Alguns veuen la “veritat” en el conflicte social i per això constaten més vida fora del MACBA que a dins. Jo crec que la Barcelona dels okupes, dels locutoris i de les whiskeries no és necessàriament la ciutat real. Com tampoc no ho és la ciutat obrera, la ciutat burgesa o la ciutat dels estudiants. L’error essencial de la crítica contra el turisme és pensar que existeix una ciutat de veritat, real, al marge dels fluxos turístics. 

La identitat de la ciutat és en realitat una construcció social. I el turisme és un agent més (un agent important) en la construcció d’aquesta identitat. Com ho poden ser el cinema, la literatura, l’experiència personal o l’evocació. El turisme no és un agent contra la identitat de Barcelona, sinó que és un element més d’aquesta identitat. Primer, perquè contribueix a crear-la i difondre-la. I segon, perquè els turistes formen part del paisatge urbà: són una peça més de la realitat. Per això, quan Woody Allen filma una pel·lícula a Barcelona no amaga els turistes, sinó que els integra dins de la seva mirada, perquè no és possible imaginar la Barcelona contemporània sense turistes de la mateixa manera que no podem dibuixar la ciutat del tombant de segle sense les fàbriques més enllà de la Ciutadella.

6. Les ciutats mundials són cosmopolites

Barcelona és una ciutat global, un referent universal conegut a l'Índia, a Alaska i a Crimea. És, com totes les ciutats globals, un imant d'activitat, de capitals, d'idees, de talent i de persones. Aquesta és una derivada de la seva condició de ciutat mundial. I és lògic: Les persones volen veure i volen viure en les ciutats que ofereixen oportunitats, connexions i l'extraordinari espectacle de la creativitat humana. Recorden aquella sensació la primera vegada que trepitjaren Londres?. Moltes persones visiten o s'instal·len a Barcelona atrets per la seva enorme capacitat de generar una experiència profunda, com un viatge psicodèlic.

Això genera tres efectes que alteren el fràgil equilibri d'una ciutat tradicional. En primer lloc, la ciutat es densifica, hi ha un ús molt intensiu de l'espai urbà, especialment d'unes àrees molt determinades. En segon lloc, la ciutat acull ètnies, religions, patrons culturals i cosmologies molt diverses. I en tercer lloc, molts usuaris de la ciutat són efímers, temporals. Tant els turistes, com els visitants, com els estudiants, com els backpackers, com els residents a la recerca d'oportunitats hi són, però marxaran. Tot plegat crea una atmosfera urbana inèdita, molt més líquida, molt més fràgil, però també estimulant, creativa i diversa. 

La ciutat pot renunciar a la seva condició de ciutat món. Pot iniciar un procés complex d'expulsió de talent, d'empreses, d'estudiants, de turistes i de diversitat i intentar recuperar l'atmosfera urbana de principis del XX, la ciutat dels prodigis. O pot intentar gestionar aquest caràcter cosmopolita amb una revindicació activa dels seus elements nuclears, amb una resistència beligerant contra l'aiguabarreig uniformador. Crec que en la crítica al turisme hi ha quelcom de més profund, que és la desorientació d'una ciutat adolescent, que sent una nostalgia sobrevinguda de la ciutat que un dia fou. I com totes les nostàlgies, amb una barreja entre realitat i ficció, amb una visió deformada que et fa pensar que tot els temps passats foren millors. 

Una proposta

No és possible un projecte turístic desvinculat del projecte de ciutat. Jo crec que Barcelona pot ser una ciutat global, un node internacional que és capaç de crear oportunitats, idees, projectes i grans iniciatives. Aquesta condició és fràgil i inestable, perquè el tsunami asiàtic està creant desenes de ciutats competidores, que aspiren a esdevenir ciutats globals. I perquè Europa és un continent de ciutats extraordinàries, disposades a recuperar una fortalesa perduda. Barcelona pot ser una ciutat hospitalària i oberta. I ha d'assumir que la seva estratègia internacional crearà densitats i crearà diversitats. I que inevitablement atreurà turistes. 

Simultàniament, la ciutat ha de crear una estratègia de recuperació dels seus barris. Fer dels barris l'escala natural de les identitats locals, de la presa de decisions, de la democràcia directa, de la gestió urbanística, del disseny d'activitats, de l'assaig de noves formes de relacions econòmiques, de la protecció d'allò que és nuclear. No és una estratègia pública, sinó col·lectiva. No podem desplaçar la responsabilitat del que ha passat o del que cal fer a l'Ajuntament. És un procés compartit en el que totes les petites decisions (com em desplaço, on compro, com en relaciono,...) afecten al projecte de l'entorn immediat. El barri permet recuperar l'escala humana de la ciutat i contrapesar les tensions d'una ciutat global.

Un model de turisme?. Millor un model ciutat. La meva proposta seria aquesta: Una ciutat global, una ciutat amb vocació unniversal, construïda i gestionada des dels seus barris, dinàmics i diversos. Una versió més de la dialèctica local - global, que mou el món contemporani. 

27 agost 2014

Turisme vs Barcelona. First Round



Abans que es creïn escamots ciutadans que segrestin turistes i demanin barrets de mexicans per alliberar-los, proposo que pensem. Pensem primer el diagnòstic. I pensem segon les solucions. Abans de continuar, però, deixin-me que els hi proposi cinc sentències que no argumentaré (perquè ja ho he fet en altres posts) i sobre les que fonamento la resta del post.
  1. Barcelona no té molts turistes. De cada 100 persones que hi ha a la ciutat un dia qualsevol a una hora qualsevol, dues són turistes i 98 no ho són.
  2. Barcelona no té monoconreu turístic. No és ni Bali ni les Seychelles. El turisme representa entre un 10% i un 12% del PIB, si considerem els efectes indirectes i induïts, és a dir, els beneficis del turisme sobre altres sectors econòmics.
  3. Barcelona té turistes perquè és una ciutat d'èxit. Té turistes perquè atreu empreses, fires, congressos, artistes i capitals. 
  4. Barcelona és un accident en el mapa internacional de ciutats interessants. És una nouvinguda, entre Roma, Sydney, Pekin o Bangkok. I és una situació fràgil, inestable. El risc que la ciutat torni a ser invisible és molt alt. 
  5. No existeix 'el turista' de Barcelona. Un delegat indi al WMC, un ucraïnès que es cura el maluc, un artista italià que busca inspiració al monestir de Pedralbes, un comercial de raspalls de dents, la família Bofarull de Guimerà que dormen a Barcelona la vigília de l'11S i un comiat de solter de joves galesos disfressats de Heidi tenen en comú els 23 parells de cromosomes. I poc més. 
Diagnòstic

El principal problema del model turístic de la ciutat és l'extrema concentració de l'activitat turística en un pocs barris, molts pocs. A diferència de Nova York, de París, de Singapur, de Lisboa o de Roma, el turisme es mou en una minúscula quadrícula de la ciutat. Els barris més afectats són el Raval, el Barri Gòtic, la Dreta de l'Eixample, l'Antiga Esquerra de l'Eixample i una mica menys el barri de Sant Pere. Afegim que Ciutat Vella és un districte molt petit, perquè les dimensions de la ciutat intra muros són particularment reduïdes en el context de les grans ciutats europees. 

És important que consensuem el diagnòstic. Hem de ser molt precisos en el diagnòstic, perquè cada problema té una solució diferent. El més important és encertar el problema. Jo no penso que la ciutat tingui massa turistes. Tampoc crec que el perfil del turista sigui inadequat i que el seu grau d'incivisme superi el dels locals. No crec en absolut que Barcelona sigui una destinació de "turisme d'alcohol". No sé ben bé què es vol dir quan es parla d'error del "model turístic". La meva proposta és aquesta: Les tensions del turisme de Barcelona provenen de l'extrema concentració de l'activitat en un espai molt reduït. 

Els efectes

Que l'activitat turística es concentri en un espai molt reduït provoca, en primer lloc, molèsties. No és còmode viure en un espai on costa caminar, on és impensable trobar aparcament, on has de fer cua per comprar una barra de pa, on les nits s'omplen de crits i músiques, on inevitablement tot plegat bruteja una mica. La densitat urbana té límits que, si són superats, es crea un espai asfixiant, una distopia urbana. L'Eixample és un espai molt més capacitat per amortiguar l'impacte de la sobrecàrrega que Ciutat Vella, un petit eixam de carrers laberíntics. Tanmateix, la ciutat sencera pateix una forta pressió per l'activitat dels residents i el fortíssim ritme pendular dels commuters. Algunes de les reflexions sobre la dinàmica urbana les poden trobar a l'Agència d'Ecologia Urbana de Barcelona.  

Un espai petit amb una forta pressió implica que els elements urbans tenen una forta demanda amb una reduïda oferta, de manera que el preu del sòl tendeix a incrementar-se. Aquest és un segon impacte que pateixen els residents: El mercat els expulsa perquè els beneficis turístics potencials són més elevats que els comercials o residencials. La ciutat turística s'encareix. En realitat, els mecanismes són més complexos i segueixen normalment el cercle viciós que proposa Russo per al cas de Venècia.

El tercer efecte és la pèrdua de la principal característica de la ciutat mediterrània, que és la complexitat. Les ciutats funcionen perquè són una textura de convivència d'usos molt diversos, industrials, residencials, comercials, serveis o lúdics, que s'organitzen en una tensió constructiva. Si alguns barris de la ciutat perden aquesta complexitat, l'equilibri urbà s'altera, com també s'altera la percepció ciutadana d'aquell espai. Barcelona corre el risc de crear barris on només una activitat marca el ritme de l'espai urbà. 

Solució 1. Menys turistes

Crec que la ciutat continuarà incrementant el número de turistes en els propers anys de forma constant. Que la tendència serà més i no menys turistes. Bastants més. S'ha iniciat un procés d'esclat turístic d'Àsia (i altres espais del món), que incrementaran els fluxos cap a les ciutats més atractives d'Europa, i Barcelona és una d'elles. És possible també que la pressió sobre l'espai turístic creï un ofec que acabi deteriorant l'atractiu turístic. 

Es podria pensar que l'única forma d'aturar aquest procés és frenant el número de turistes. Ara bé, com ho fem això?. La normativa urbanística defineix els límits físics de la ciutat i també proposa un llindar màxim de creixement residencial. Però a les ciutats els hi és molt més complicat regular el número màxim d'usuaris de la ciutat. Res no impedeix (ni pot impedir) que els catalans omplin la capital un dia qualsevol, com ara un 11S. La ciutat no pot aturar que els milions de turistes a les costes catalanes vulguin visitar el Barri Gòtic o el Born. En una ciutat que el 1841 cridava "Abajo las murallas", no és fàcil imaginar un procés de reconstrucció simbòlica de les muralles del XIX. 

És important insistir que el flux turístic és una derivada de la capacitat d'atracció de la ciutat. Barcelona és un imant de concerts internacionals, de grans esdeveniments esportius, de fires mundials, de filmació de pel·lícules i anuncis, d'estades d'estudiants internacionals, de nous negocis, de laboratoris d'innovació... i de turistes. Quan les ciutats són atractives (i, per tant, atractores) els hi és molt difícil discriminar els elements que hi atreu. Quan la massa és gran, inevitablement la llei de la gravetat farà caure pomes, però també les fulles del pomer. Per tant, als portaveus del "Turistes, go home" i "Barcelona pels barcelonins" els convé recordar que la ciutat pot recuperar l'anonimat internacional si s'activa aquest mecanisme centrífug. 

Solució 2. Menys accessos

Un mecanisme lògic podria ser limitar les vies d'entrada. I aquest és un bon exemple de les relacions entre turisme i no turisme. Que Barcelona sigui una destinació mundial permet obrir rutes directes amb Bogotà, per exemple. Són rutes que seran usades per turistes que venen a la ciutat, però també per Roca Salvatella que ha obert una delegació a la capital colombiana en el seu procés d'internacionalizatció. El trànsit turístic permet crear demandes potencials que afavoreixen les connexions entre Barcelona i el món. Connexions turístiques, però també industrials, comercials, financeres o educatives. És molt difícil tancar l'aixeta del trànsit turístic i mantenir l'estratègia de la internacionalització de la ciutat, i del país. 

Amb dues excepcions, però. La primera són els creuers. Barcelona és la gran capital europea dels creuers i és evident que aquesta sí és una activitat 100% turística. A diferència de l'opinió pública de la ciutat, jo no sóc anticreuer, entre altres motius perquè dues terceres parts dels creueristes surten o arriben a la ciutat (o ambdues coses), de manera que usen els serveis turístics i comercials com la resta de turistes, inclosos els hotels. Però sí crec que convé un debat sobre els creuers a Barcelona. I urgeix definir el límit màxim de tolerància de la ciutat a les entrades per vaixell. 

La segona excepció són els autobusos. Moltes ciutats europees han regulat els accessos dels autobusos com un mecanisme de regulació dels visitants. Allunyar l'aparcament dels busos permet tant dissuadir els visitants d'estades molt curtes com sobretot incentivar nous espais de la ciutat. Crec que el referent europeu és el model de Salzburg, el park and ride, que ha inspirat estratègies similars a mitja Europa. 

Solució 3. Menys hotels

Els hotels són els principals centres d'acollida de turistes en les ciutats, especialment les grans ciutats. Una forma de distribuir els fluxos turístics és limitar el número d'establiments (o de places, millor) en una àrea, el que permet desplaçar una part de la pressió cap a noves àrees. Molts espais turístics usen la limitació de planta com a estratègia de control de creixement, com per exemple Mallorca, on la normativa preveu que cada hotel nou ha d'aixecar-se després de tancar un vell hotel. La norma és admirable, però en la pràctica la compra venda de places hoteleres a Mallorca ha estat gairebé nul·la. El Pla d'usos de Ciutat Vella limita el creixement d'establiments adreçats als turistes (com ara els hotels), de manera que cada nou establiment ha de "tancar" un hotel ja existent.

El model de la limitació de places hoteleres té com a mínim tres problemes. El primer és que els hotels són eines de rehabilitació d'edificis en el centres històrics, com s'ha portat a terme a Mallorca, amb el boom dels hotels boutique. Això ha permès posar en valor edificis en els que era difícil proposar altres usos. El segon problema és que (com ha passat a Ciutat Vella) la limitació de creixement dels hotels i els HUT (habitatges d'ús turístic) ha donat lloc a un esclat de noves ofertes, que es comercialitzen amb portals P2P bàsicament. Així, mentre que l'Eixample ha absorbit una part significativa del creixement de noves places d'HUT, estancades a Ciutat Vella, les ofertes del portal airbnb es concentren sobretot en aquest districte.

El tercer problema és que desplaçar l'allotjament no és sinònim de desplaçar l'activitat turística. Hi ha pocs estudis que analitzin l'efecte de la ubicació dels hotels en els moviments dels turistes. L'estudi de Shoval a Hong Kong suggereix que emplaçaments diferents creen itineraris diferents, però la mostra no és prou representativa. És fàcil intuir que en una ciutat on els nodes estan concentrats en només dos districtes, la localització perifèrica dels hotels no evitarà la congestió en les hores punta. De fet, moltes ciutats han expulsar la planta hotelera i l'únic resultat ha estat la creació d'una oferta hotelera perifèrica on s'allotgen els turistes que ocupen la ciutat durant el dia. Penseu, per exemple, en el cas venecià. 

Solució 4. Menys apartaments

L'oferta no hotelera ha entrat a formar part del paisatge turístic de totes les grans ciutats del món. A Barcelona, el número d'habitatges d'ús turístic inscrits en el registre és d'uns 7.500, unes 20.000 places registrades davant de les 70.000 places hoteleres de la ciutat. És probable que l'oferta i la demanda parahotelera creixi de forma sensible en els propers anys, al mateix ritme que estan canviant els hàbits dels turistes metropolitans. Com ha fet amb els hotels, la legislació intenta desplaçar l'oferta des del centre de la ciutat cap a noves àrees, ja que el pla d'usos bloqueja la capacitat de creixement de noves places. L'Eixample ha estat el principal receptor d'aquesta fuita.

És cert, però, que l'oferta de Ciutat Vella és sensiblement superior a la que consta en el registre d'habitatges d'ús turístic. I una de les principals vies de sortida de les places no registrades han estat els nous portals P2P, i per això airbnb centra la major part de la seva oferta al Barri Gòtic o el Raval. No hi haurà estratègia turística possible si no se cerca una via de control d'aquestes ofertes parahoteleres, tot i que no serà fàcil. Primer, perquè la Unió Europea és bastant reàcia a la regulació del P2P. Segon perquè la Llei 9/2011 aprovada pel Parlament afavoreix aquesta mena de pràctiques. Però al marge del debat legal, perquè és molt complicat aturar un procés atomitzat, dinàmic i canviant. 

La realitat serà cada vegada més complexa, també perquè canvia la naturalesa mateixa dels turistes. Els recomano la lectura de l'article de Russo i Quaglieri sobre els post-bohemis i les noves classes turístiques. Les ciutats internacionals hostatgen no només turistes, sinó estudiants universitaris, rodamóns, artistes a la cerca d'inspiració, treballadors eventuals, executius instal·lats temporalment, fotògrafs free lance, aprenents d'escriptor, Zuckebnergs frustrats... una cohort de nouvinguts que no fan de Barcelona la seva ciutat d'arribada, sinó una estació en el seu periple vital. No són turistes, però tampoc residents. No creen barri o, en tot cas, creen un concepte de barri diferent. 

Solució 5. Nous nodes

Sabem que el ritme turístic es mou entorn la capacitat d'atracció dels nodes de les ciutat. Les guies, els fulletons, el bus turístic, els quaderns de viatge, les excursions... tota la indústria turística està organitzada per a què el visitant vegi el màxim possible d'elements interessants, de sights (allò que ha de ser vist).  París té almenys un node tres estrelles a cada arrondisement i Singapur ha fet de cada barri una atracció turística. Però a Barcelona, la Catedral, el Picasso, el Gòtic, les Rambles, la Boqueria, el MACBA són a Ciutat Vella i les principals peces del Modernisme en un eix de l'Eixample. Només uns pocs elements (Park Güell, Sagrada Família, Miró, MNAC) s'escapen de la claustrofòbia de l'oferta de nodes de la ciutat. 

Expulsar hotels o apartaments no és suficient. Els turistes dormiran lluny i passaran el dia novament en el perímetre de la ciutat vella i el primer eixample. La ciutat ha de reforçar l'aposta per un sistema polinodal i dispers. I això no és fàcil. Precisa de la complicitat de la indústria turística i precisa també d'una acurada selecció d'allò que és susceptible d'ampliar la mirada del turista. I ja que no hi existeix 'el turista' sinó diversos tipus de turistes, el catàleg de nous nodes ha de poder-se declinar, adaptar-se a les necessitats i gustos canviants dels nous turistes.

Solució 6. Nous barris turístics

Crear nous nodes és una forma eficient de distribuir els fluxos. Però un node només és capaç d'atreure de forma temporal l'atenció del visitant, perquè com diu Lefebvre "la relació amb l'extraordinari és efímera". El Park Güell o la Sagrada Família són grans contenidors de turistes, però només aconsegueixen crear un flux d'entrada i un de sortida, entorn el qual se situen les infames paradetes turístiques. Obrir el catàleg de nodes és molt millor que mantenir la pressió en un espai reduït. Però necessitem passar del node al polígon, és a dir, del sight al barri.

Barcelona és una ciutat de barris. De fet, totes les grans ciutats han nascut per l'addició pacient durant la història de peces més o menys autònomes, amb una profunda identitat. L'estratègia b4rcelon3s cerca precisament això: Posar en el mapa turístic el mosaic de barris de la capital. Buenos Aires és Puerto Madero, Caminito, Recoletos, Palermo..., potser perquè el centre no té la personalitat dels grans centres europeus. París, Rio, Singapur, Lisboa, Bilbao, Berlin o Sydney són ciutats turístiques que han fet de la dispersió de barris turístics l'eix de la seva estratègia urbana. És molt més complicat potenciar nous barris turístics que posar en valor nous nodes i el risc de fracàs és alt. Els turistes no van on les autoritats locals diuen que han d'anar, sinó on consideren interessant anar-hi. I crear un moviment centrífug és llençar un tronc en sentit contrari al corrent. No serà fàcil, però és possible.

En turisme, les estratègies push (expulsió) són poc eficients. Necessitem estratègies pull (atracció). Més que fer fora els turistes d'uns determinats barris, els hem de donar arguments per a què vulguin anar a nous barris. 

Solució 7. Ampliar els límits turístics de la ciutat

Macau és per a la majoria de turistes un barri més de Hong Kong. Versalles o Eurodisney són peces del París turístic, de la mateixa manera que Tigre forma part dels catàlegs de Buenos Aires o Setúbal de l'oferta de Lisboa. Barcelona necessita expulsar turistes de la ciutat. Novament, no tant omplint els carrers de pancartes contra ells, com suggerint rutes de proximitat. Avui Montserrat, La Roca Village o Sitges ja formen part de l'oferta turística de la capital. Però la ciutat ha de portar a terme una acció més decidida de promoció turística de la no Barcelona: Girona, Poblet, el Dalí, Tarragona, la Costa Brava poden ser aliades en el model turístic de la capital. És molt complicat per a la indústria turística (i per la pròpia ciutat) explicar que una de les millors formes d'evitar el col·lapse turístic de la capital és reforçant altres espais.

Una persona que viatja a Andalusia, és molt probable que visiti almenys Còrdova, Sevilla i Granada. Qui s'apropa a l'oest del USA, passa per San Francisco, Las Vegas, Yosemite o LA. En una segona etapa, la ciutat podria no només posar en valor espais propers, que generen visites d'unes hores fora de Barcelona, sinó estades turístiques en altres localitats. Imagino, per exemple, tres dies a Barcelona i tres dies al Pirineu; o l'eix Girona - Barcelona - Tarragona; o una oferta litoral - Barcelona. Paradoxalment, el futur turístic de la ciutat passa per la seva capacitat d'integrar el país en l'imaginari de la capital. 

Solució 8. Recuperar la vida urbana

La Barceloneta té 16.000 habitants. Jo no crec que hi hagi 700 apartaments al barri com diuen els veïns, però si admetem aquesta hipòtesi parlem de poc més de 2.000 visitants amb plena ocupació. 3.000 si voleu. Són minoria. És cert: El barri té la pressió afegida dels turistes allotjats en altres zones de la ciutat. I una part dels seus residents són allò que Russo i Quaglieri anomenen post-bohemis, residents temporals. Però parlem d'un turista per cada vuit residents; en algunes localitats de la costa catalana hi ha a l'estiu un resident per cada vuit turistes. 

Hi ha una forma d'evitar la desertificació comercial de la Barceloneta i és evitant els centres comercials periurbans, els baricentros o els roca villages. Si els residents del barri (i dels barris veïns) usen de forma intensiva els serveis urbans locals, podran fer front, ni que sigui parcialment, a l'allau de serveis turístics. Si els residents empren les places locals, els carrers locals, les botigues locals, segurament el barri recuperarà una part de la seva identitat perduda. 

Les ciutats europees (turístiques o no) perden comerç urbà perquè els residents compren en grans superfícies situades en espais perifèrics. Perden vida urbana perquè els residents fa temps que no omplen les places i els jardins. Perden activitat al carrer perquè els nens ja no juguen entre les voreres o en les petites places. Perquè hi ha un fenomen global de renúncia a l'espai públic i sublimació de l'espai privat. Amb o sense turistes, les ciutats estan perdent el seu principi essencial, que és la vida pública. I no accepto l'argument que Barcelona és massa gran com per a apostar per un procés de  recuperació de la vida urbana. Ara fa uns mesos passejava per la ciclovia de Bogotà, un eixam de carrers sense cotxes que és usat per dos milions de persones cada diumenge: Passejos, partides espontànies d'escacs, tertúlies a peu de carrer i centenars de venedors improvisats. 

En resum
  1. Barcelona necessita generar un procés centrífug, en oposició a la dinàmica centrípeta.
  2. No existeix una única solució que resolgui aquest conflicte, sinó una combinació d'elles.
  3. Les estratègies pull són molt més eficient que les estratègies push.
  4. Les reglamentacions i normatives, per elles mateixes, no solucionaran cap problema.
  5. No és només un problema de l'Ajuntament. Les decisions ciutadanes (on comprar, on menjar, on passejar) poden tenir més impacte que tota l'estratègia turística. 
  6. Un excés de turismofòbia pot expulsar turistes, però també residents, capitals, estudiants, idees i, en definitiva, pot retornar la ciutat a l'anonimat internacional.
  7. Una situació inercial sí pot col·lapsar el model, per colmatació. 

12 agost 2014

Eres extraordinario



Hay unos 80 millones de espermatozoides en una eyaculación. De esos 80 millones, llegó el tuyo y se quedaron a las puertas el equivalente a la población de Alemania. Una mujer posee entre 200.000 y 400.000 óvulos, de los que solo se liberan unos 400 óvulos maduros. Tú eres la remota posibilidad de que ese espermatozoide y ese óvulo se encuentren, esto es, una probabilidad de uno entre 32.000 millones. 

De hecho, tu padre pudo haber escogido una de las 2.000 millones y pico de mujeres de su época, pero coincidió con tu madre. Y tu madre con él. Que tu madre y tu padre se conozcan, congenien, retocen y que ese espermatozoide coincida con ese óvulo tiene una probabilidad de 1 entre 64 billones, 64 millones de millones. 

Estamos solo en la primera generación. Que tus abuelos paternos se conocieran y concibieran a tu padre tiene una probabilidad de unos 50 billones (había entonces menos población). La misma probabilidad que tu madre. Que sucedan ambas cosas tiene una probabilidad de 2.500 cuatrillones. Mucho más que todas las estrellas del universo.

Ahora sigamos retrocediendo en el tiempo. Eres el resultado de que todos tus ancestros se conocieran y que exactamente ese espermatozoide y ese óvulo coincidieran. Hay millones de situaciones posibles que podían haber alterado esa secuencia perfecta que explica que hoy estés aquí. Un dolor de cabeza, una comida en mal estado, una diligencia que no llega a tiempo, una lluvia inoportuna en cualquiera de los miles de actos de amor que se han necesitado para llegar a ti y no existirías. 

Eres un suceso estadísticamente imposible, una secuencia de hechos extraordinarios, la suma de miles de millones de situaciones necesarias. Eres un milagro. Que nadie diga jamás que no eres especial.

11 agost 2014

Los 50 twitters más influyentes en turismo de España

No hay duda de que twitter se ha convertido en una fuente de información, un espacio de debate, un puerto de inspiración y una buena forma de acceder a personas con intereses similares a los tuyos. También es, lo sé, un espacio de vanidades, de reverberación, de superficialidad, de spam o de egos más henchidos que un zeppelin. Como dice Genís Roca, lo 2.0 multiplica por dos los talentos, pero también los defectos.

Hay twitters de cuidadores de gatos, de taxidermistas, de coleccionistas de pitufos, de agoreros, de estilistas o de culturistas sexagenarios. También de turismo. De hecho, hay muchos twitters de turismo, entre viajeros, gestores, profesores, empresarios, emprendedores, hoteleros, guías, aventureros y demás. Aprendo mucho de ellos. Los hay brillantes, estimulantes, inquietos, audaces, intuitivos, profundos.

Hace un año les hice una propuesta del Top 50 de twitter en turismo en España. Hoy les sugiero una actualización de este listado, basado en más de 1.000 registros sobre twitter y turismo. He utilizado una herramienta discutible y discutida como es Klout, que intenta medir la influencia, y que tiene tantos detractores como seguidores. Los criterios que he seguido son los siguientes:

  • Una base de datos propia. Intento limitar las ausencias, pero lógicamente existen. Son todos los que están, pero no están todos los que son. Si detecta una ausencia, por favor, hagámelo saber.
  • El registro tiene en cuenta solo twitters escritos desde España, esto es, aquellos en los que los autores se han situado en algún lugar del país, escriban en la lengua que escriban.
  • No se han tenido en cuenta los nicks institucionales, solo los personales. Algunas personas usan un nickname que alude a su empresa o iniciativa, pero son twitters personales. Solo hay una excepción: Aquellos nicks gestionados por una pareja, tan frecuentes en los grandes viajes, que escriben a cuatro manos, aunque a menudo con un solo corazón.
  • El orden se ha realizado teniendo en cuenta el valor de klout. En caso de tener el mismo registro, se utiliza el número de seguidores de twitter.
Este listado no tiene muchas pretensiones. Es un homenaje a una serie de personas que me inspiran mucho. Y tal vez pueda ser una guía útil para conocer twitters interesantes en el mundo de turismo. 

El Top Ten

Éste es el Top Ten, los diez autores más activos. Aquí encontrarán a luisete, que ha sido capaz de acercarnos un poco el lejano mundo del Japón, el incansable Mario Schumacher, que ha creado una red muy tupida de turismo 2.0, José Facchin una referencia obligada en turismo y tecnología, el gran Paco Nadal, que nos transmite el espíritu viajero en cada tweet o Fernando Gallardo, que tanto sabe sobre esto del turismo. Además, hallaréis a Ana Santos, que es la cara visible de eventosfera, el sagaz consultor Luis Fernández, Sara Rodríguez, mi amigo Jaume Marín, uno de los grandes gestores de márqueting del país y Mónica Castelao, que es más conocida como castelao19. Diez referencias imprescindibles.



El Top 50

Pueden seguir el hilo del Top 50 en esta presentación de storify.

27 juny 2014

#NovaPolítica i #NouPaís

L'enquesta que dibuixa la fi d'una etapa. O almenys, els primers símptomes de la fi de la política clàssica. La darrera projecció de GESOP publicada a El Periódico fa tremolar les pilones que sustentaven la política catalana i mostra un nou escenari. Un mapa tan nou ha donat lloc a moltes interpretacions, perquè ja sabem que les enquestes tenen tantes lectures possibles com lectors. Jo els hi proposo una més.





La fi

Hi ha una clau que ajuda a llegir ràpidament els resultats: La necessitat de canvi. Un canvi tan ràpid i tan profund només es pot explicar perquè una part de la població assumeix el principi que si vols crear un canvi no pots fer les coses com fins ara. I, per tant, tampoc pots votar els de sempre. És la fi de. No tant el principi de, perquè els partits del canvi es mouen més bé expliquen què no són, a què s'oposen, que no pas què són exactament. 

Nova política

Una part del relat se sustenta en un nova política. Són nous perquè incorporen processos més participatius, perquè assagen models de política deliberativa, perquè utilitzen amb eficàcia les xarxes socials i la política 2.0. Són nous també perquè es desvinculen de la "classe política" i qüestionen privilegis, salaris o atribucions i es guanyen una reputació d'austers i transparents. I són nous especialment, perquè s'oposen als poders fàctics i no els hi fa por qüestionar-se la monarquia, enfrontar-se verbalment a exbanquers, denunciar les trames d'interessos i il·luminar allò que fins ara es cuinava a les golfes. Pequen de populisme, naufraguen en la concreció i es queixen més que proposen, però és evident que la fórmula funciona. 

Nou país

A Catalunya, aquest procés s'ha connectat amb un altre que és la reivindicació d'un nou país. Jo crec que té la mateixa arrel: La major part del sobiranisme considera que un nou país és la sortida necessària a una situació de fi de cicle. Com la nova política, es presenta com a solució a un problema. Com la nova política, és més eficient explicant les misèries del vell país que les possibilitats del nou país. Si un segueix el relat central del sobiranisme, el centre de gravetat del discurs és la crisi d'Espanya. Crisi econòmica, però també social, cultural, territorial i, fins i tot, moral. El projecte de #noupaís precisa de la complicitat d'agents bastant antagònics, que només tenen un espai d'intersecció (la voluntat de crear un nou país), però discrepen en la resta.

NouPaís i NovaPolítica

Hi ha un exercici interessant que és creuar els dos processos. Construir una matriu que relacioni la demanda d'un canvi polític i la demanda d'un nou país. El resultat seria més o menys el que tenen en aquesta representació.


D'entrada, hi ha dos partits que ho tenen molt malament, com són el PPC i el PSC, perquè no poden presentar cap argument de renovació: Representen la vella política i proposen mantenir-nos en el vell país. Per això, han trobat un espai de creixement Ciutadans, que és capaç de presentar un model de renovació política desvinculada del dret a decidir. També Podem té camp per córrer, perquè accepta el vell país però proposa una política radicalment nova. Els dos es mengen l'espai menguant de PSC i PP.

Hi ha un partit que ha aconseguit situar-se en el centre, és a dir, que ha assolit la fita dels manuals de política clàssics. Proposa una nova política, però parteix d'una vella tradició. I es mou amb agilitat entre el sí i el no, o entre el sí però i el no però. El problema d'ICV és que s'ha centrat en un moment en el que la societat s'ha polaritzat. I ara és vist com el partit aigualit, que no acaba ser ni carn ni peix.

A l'altra banda, la CUP i sobretot Esquerra han aconseguit doble bonus. L'èxit d'Esquerra es basa en la seva imatge renovada malgrat que és un vell partit. Ha aconseguit connectar amb el mecanisme de renovació del moviment per una nova política. I, al mateix temps, se centra en el nou país com a forma d'obrir un nou horitzó renovat i radicalment nou. La possibilitat de construir un país gairebé des de zero.

I aquest és, potser, el principal problema de CiU. El partit que ha governat Catalunya des de la restitució democràtica amb el breu parèntesi del tripartit pateix l'estigma de la vella política. I el més important: Crec que una part dels sobiranistes sospiten que un nou país amb CiU seria simplement un país nou, però amb les mateixes estructures que el vell país. Un canvi de bandera i d'himne, però no model. Posats a canviar, fem un nou país nou. 

Si aquest matriu guanyés en capacitat explicativa amb el temps:
  1. L'entrada d'Esquerra en el govern afebliria la seva adscripció a la #novapolítica i, potser més important, afebliria el quadrant nou país - nova política. Deixant de banda l'espai que obriria a la CUP, es podria acabar identificant "el procés" com un canvi de país, però no com un canvi de model social o polític.
  2. Ciutadans i Podem no tenen sostre, perquè ni el PP ni el PSC poden contrapesar la seva proposta de nova política. Paradoxalment, el seu sostre és l'improbable escenari en què acaben governant i han de concretar la retòrica abstracta en gestió. I això serà la fi de la seva aura antisistema.
  3. La suma dels pesos relatius nova - vella política i nou - vell país s'apropa bastant a l'equilibri. És a a dir, la societat sembla trencada en quatre pedaços, de manera que si mesurem l'eix nou - vell país o l'eix nova - vella política ens apareixeran meitats bastant similars. 
  4. La fragmentació obliga a aliances contra natura, com ara CUP - CiU en una proposta sobiranista o Podem - C's en una proposta republicana. La geometria variable donarà pas a una geometria fractal no apta per a iniciats, que només es podrà entendre amb ulleres 3D.
  5. En definitiva, què complicat que és tot. Què incert és el futur.

16 juny 2014

Kramer contra Kramer

Acabo de rebre un nou missatge en el que es compara Espanya amb l'excrement d'una iguana. Ja no recordo si parla de futbol i primes milionàries, de censures monàrquiques o de l'atur que no s'atura. L'he desat a la carpeta SpainIsAShit, plena de infografies, escrits, dibuixos, videos i relats que consideren Espanya un híbrid entre Corea del Nord i Haití. 

De vegades, els documents cauen en les generalitzacions que només fan els racistes. I si a Espanya un individu mata un gos, els espanyols són canicides. De vegades, es basen en dades falses o incorrectes, de manera que ni Espanya té més aeroports que ningú ni és un país de funcionaris, malgrat els tres-cents escrits que rebo cada dia que es jugarien la cama dreta de Messi. De vegades, posen llum sobre una dada però ignoren moltes altres. I sí, és cert que a Espanya el nivell d'anglès és patètic, la innovació una quimera i l'atur és estratosfèric. Tant cert com que Espanya és el país del món més tolerant amb l'homosexualitat, que el nivell dels serveis públics és raonable i l'extrema dreta és invisible.

Conec casos similars. Ell es vol separar. L'escoltes pacientment. I t'explica que ella és un error a la seva existència, un accident del destí. T'explica que ell només té virtuts i ella, només defectes. L'escoltes i calles, però saps que uns anys més tard, quan la separació sigui un record vague, descobrirà  que ella cantava com ningú aquell bolero i sabia somriure quan ell més necessitava un somriure. Calles, però saps que aquella separació basada en un excés, en un absurd intent de justificar-se, es basarà en dues mentides: L'horror d'ella i l'aura d'ell.

Continuo acumulant correus que parlen de l'horror d'Espanya. I callo. Penso, però, que no és cert que Espanya és el forat negre que em dibuixen amb la traça d'un escolar amb plastidecor. Penso, també, que Catalunya no és el paradís càlid i amable que em descriuen amb la caligrafia forçada d'una invitació de casament. Penso, en fi, que aquesta separació es basa en dues mentides, l'horror d'ella i l'aura d'ell. I que tot plegat seria més senzill, més raonable i més sincer si l'únic argument que expliqués l'adéu fos un perquè sí. Plego perquè vull plegar. I dir adéu. I repassar junts l'àlbum Hoffmann dels instants viscuts, sense rancúnies ni insults. I desitjar-se sort. Potser així tot seria més senzill. Potser així, sí.

10 juny 2014

Pongamos que hablo de Madina



Imaginemos un Presidente.

Pongamos que haya nacido en democracia. Que sea de una generación que tiene más futuro que pasado.

Pongamos que sea de la periferia. Es más, puestos a pedir, que sea de Bilbao. Euskaldún. Y del Athletic.

Pongamos que aunque joven, haya sufrido tanto que en su casa se hizo de noche. O que se madre muriera de pena. Y pongamos que las cicatrices no acaben en desprecio, sino en perdón.

Pongamos que tenga estudios. Que haya cursado un máster en relaciones internacionales, que haya sido profesor visitante y que ejerza como profesor en una universidad. Pongamos que hable idiomas, y que no vea nada excepcional en ello.

Pongamos que sea socialdemócrata. Que sea radicalmente socialdemócrata. Que ataque con firmeza la ofensiva neoliberal. Que tenga ideas nuevas. Y posibles. Y necesarias.

Pongamos que crea en los partidos, pero no demasiado. Pongamos que crea que el cambio empieza en el modelo, pero que no hay cambio sin modelo. Pongamos que apuesta por una revolución democrática interna: Un militante, un voto.

Pongamos que use las redes con naturalidad, que sea un político 2.0, de esos que creen que otra política es posible. Pongamos que en su twitter se hable de libros, de música, del mundo, de su barrio. Pongamos que twitea en voz baja.

Pongamos que haya nacido para ser puente. El puente entre naciones que se alejan. El puente entre generaciones que se olvidan. El puente entre políticas que se excluyen. El puente entre los que necesitan y los que pueden.

Pongamos que hablo de Madina.